DÃas de tensa calma, los que trascurren entre el dÃa de las elecciones, la fecha de las entregas de las actas de mayorÃa y el dÃa del inicio de las funciones, tanto de presidentes municipales, de diputados y del gobernador.
DÃas de trabajo inicial para los equipos de transición, particularmente en los ayuntamientos y en la gubernatura, tratando de entender la estructura actual, las cargas de trabajo y los integrantes de cada oficina y en el mejor de los casos quienes visualizan adecuaciones y necesidades de mejora para eficientar el servicio y en lo posible, abatir costos, sabidos de las dificultades económicas en que se recibe la administración y tal vez en algún caso, acordándose de sus promesas de campaña.
DÃas de inquietud, para quienes de una u otra forma colaboraron en los diversos trabajos de campaña, particularmente de los candidatos ganadores, quienes están a la expectativa de un empleo o algunos ingresos al integrarse a la estructura o prestar servicios al gobierno en turno a nivel municipal o estatal.
DÃas de reflexión para un amplio sector de ciudadanos hayan votado o no, de quienes sufragaron por el partido ganador o incluso para quienes decidieron por otra opción, ya que la población en general, está ante la expectativa de la manera de gobernar, del enfoque, de las estrategias o del modo como las nuevas autoridades atenderán los viejos problemas, de la forma en que operaran la administración y prestaran los servicios; subyace la manera como se habrán de comunicar los ciudadanos con los gobernantes.
Aquà es oportuno recordar las posturas asumidas durante el debate, de que se impulsarÃa, se promoverÃa y se apostarÃa al papel ciudadano y a la ciudadanización de las decisiones.
Aquà entramos al meollo del asunto y es donde veremos el carácter de los gobernantes y su cercanÃa o su integración efectiva con los ciudadanos.
Hoy; una vez pasadas las elecciones, sabidos del pendiente de dictamen del Tribunal Federal Electoral a las impugnaciones presentadas, tanto por el PRD como por el PAN, quizás por ello el silencio ó la mesura del Presidente Felipe Calderón Hinojoza?
Todo mundo tiene derecho a ser ciudadano mientras no se demuestre lo contrario….
Cuáles son las expresiones de la ciudadanÃa? La de las que se dicen ONGs o algunas que más bien parecen OGTs?
Que piensan, que dicen, que hacen los de a pie? Que dice la mayorÃa silenciosa, Que critican exactamente aquellos que integraron el 45% de los abstemios cÃvicos?
ApatÃa, desinterés, valemadrismo y ya casi le llegamos al 45% de los abstencionistas, porque igual hay que recordar a los casi 50 000 quienes conscientemente y con premeditación anularon su voto.
Se dice en diversos ambientes, que llegara el PRI de siempre. PERO ahà estaremos los ciudadanos de siempre? Quienes somos?, Qué hacemos?, que decimos?, Ante quien lo manifestamos?.
Si hay una expresión genérica de cambio. En que cambiamos nosotros? O más bien…Estamos dispuestos a cambiar? O solo con el estricto acto electoral estamos en condiciones de manifestar nuestra inquietud y nuevamente dejaremos a los gobernantes en turno que hagan lo que quieran?
Para los próximos 3 años, 7 meses y 15 dÃas, FAUSTO tiene ante sà la oportunidad de significarse y de legitimizarse ante lo mejor del proceso electoral: La CiudadanÃa, en un estado de tres tercios que refiere al grado de politización o de pluralidad como quizás no se tiene en otra entidad de la república, significándose además como la cereza del pastel al cerrase el ciclo electoral 2001 con varias entidades con tendencia priista y siendo Michoacán el estado Cardenista por excelencia.
Michoacanos…..Tienen la palabra.
























