Ninguna novedad es enterarnos que México ocupa uno de los últimos lugares mundiales en educación. Informes de múltiples organizaciones mundiales ubican a México consistentemente en los últimos lugares en calidad, comprensión, competitividad, investigación tecnológica, cientÃfica, cantidad y calidad de cientÃficos, educación matemática y en el colmo de los colmos, estamos últimos en comprensión de lectura. En otras palabras, el mexicano, aparte de leer poco, no entiende lo que lee.
Estamos incluso por abajo de paÃses que uno considerarÃa como ejemplos del atraso y pobreza, pues resulta que la educación en estas naciones ha mejorado en los últimos decenios, mientras que la de nosotros va de mal en peor. Llegamos a estar por abajo de Uganda, Zimbabwe, Jamaica y Kenia, y para mayor gloria de los culpables, Michoacán ocupa, firme y decididamente, uno de los últimos lugares a nivel nacional.
De nada sirve enterarnos de esta tragedia si no hacemos algo por remediarla. Concretarnos a constatar y consignar nuestra ignorancia, la criminal incompetencia de los responsables de la educación, entregarnos a un inútil acto de autoconmiseración y buscar culpables externos es hacernos tontos por no asumir nuestra propia culpa.
Muchos estamos cansados de escuchar los pretextos de siempre por parte de los costosos, ineficientes y pusilánimes encargados de la educación en México y de los calamitosos y lombrosianos lÃderes sindicales. Estos vividores del erario deben entender que ya no digerimos su gastado discurso de excusas, con la reiterada mención de los villanos favoritos: El neoliberalismo, el FMI, la OCDE, la iniciativa privada, el PAN y los “poderes fácticos”.
Todos conocemos a distinguidos maestros, personas con vocación de servicio, que han entregado todo por la educación, y para colmo mal pagados; pero lamentablemente ellos no son la mayorÃa. Para desgracia de México, en la actualidad existe un enorme grupo de vividores de la educación, pésimamente preparados y peor motivados, caracterÃsticamente provenientes muchos de ellos de grupos marginales, por lo tanto muy sensibles a cualquier prédica reivindicatoria y que se entregan fácilmente a la seducción de los demagogos populistas. Estas personas cuentan con impulsos reivindicatorios muy fuertes rayando en el resentimiento perenne, y con un alto grado de conciencia de su marginación social. Muchos provienen de instituciones educativas singularizadas por su bajo nivel académico y alta politización, (ejemplo Ayotzinapa y Tiripetio), con carencias y limitaciones en casi todos sus niveles, con una inexistente disciplina y laxos requisitos de ingreso, y aún más laxos para su permanencia y titulación. Egresan con una pésima preparación; eso nos explica su decidido rechazo ante la eventualidad de ser evaluados por cualquier institución. Saben que muchos serán exhibidos como ignorantes, incompetentes, profundamente desmotivados y peor preparados. Es por eso que recurren a retorcidos y delirantes argumentos para rechazar cualquier intento de evaluación.
Ante la evidente incapacidad o carencia de voluntad (o las dos cosas), para meter en cintura a los rijosos responsables de la pésima educación en México, el ingenio popular ha dado origen a que, en la actualidad, mitad en serio y mitad en broma, circule y se promocione la siguiente propaganda que, dicho sea con pesar, no se aleja mucho de la realidad:
<La UAIM (Universidad Autónoma Inexistente de Michoacán), plantel Morelia, con el aval de la CUL, tiene el agrado de anunciar a la comunidad intelectual del paÃs el próximo inicio de la “Licenciatura en Paros y Huelgas”, dirigida a toda clase de porros, jóvenes revoltosos, fósiles, vendedores de droga al menudeo y perdedores en general.
Al finalizar sus estudios el egresado será capaz de: – Poner de cabeza una institución académica, una ciudad o un paÃs. – Ser un perdedor independiente. – Convertirse en fósil sindical.
Mapa curricular: -Pintura de muros y portones I y II . -Demagogia pura I, II y III. -Acarreo de masas y plantones. -Toma de instalaciones I y II. -Impunidad I, II, III. -Bloqueo de avenidas y vÃas rápidas. -Lanzamiento de proyectiles. -Teatro polÃtico. -Agricultura en macetas I y II. -Historia del Comunismo y otros sistemas económicos inservibles I, II y III. -Aromaterapia con solventes. -Técnicas cobardes de golpeo I y II. -Saqueo avanzado.  -Desmantelamiento de equipo I y II. -Agrupación delictuosa básica. -TeorÃa de la negociación anárquica I y II. -El Che y otros cuentos para perdedores. -TeorÃa avanzada de la anarquÃa. -Diseño de ideas estúpidas I y II. -Seminario de tizos I y II>
Parece broma cruel, pero factible en un futuro no definido si seguimos por el mismo camino.
























