opinion“Y dijo Caín a su hermano Abel: Salgamos al campo. Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel, y lo mató”. –Génesis 4:8-  

¿Estás confundido, consternado y decepcionado con tu pueblo? Contantemente te preguntas en qué te has equivocado y no encuentras la respuesta. Anhelas tanto convertirte en un político destacado en tu país o al menos en tu localidad, pretendiendo ser diferente al resto de los políticos, con honorabilidad, respeto y justicia pero no entiendes a tu pueblo y su actitud traidora. Y la pregunta que conlleva a las anteriores es ¿Por qué nos gobiernan los “tontos, traidores y defraudadores”?  En primer lugar tal vez sea ese error tuyo de preocuparte por los que menos tienen e inquietarte menos ti mismo. Muchas veces has escuchado que tu pueblo se conformaría con que llegase un presidente o funcionario que dijese –“¡Se hará esto!”– y que se SÍ de hiciera. Sin embargo no es fácil; cuando el primer enemigo no son los partidos políticos adversarios sino la “envidia” del propio pueblo al que pretendes ayudar.

¿Cuántas veces no pretendiste organizar a tus vecinos para meter drenaje en tu comunidad o pavimentar la calle? Un beneficio que era para todos; pero que la envidia de algunos vecinos porque NO fue idea suya, fue la que se apodero de ellos y te echaron abajo la gestión. Hoy siguen sin drenaje y pavimentación por esa estúpida envidia, pero se ensalivan sus bocas al expresar que fue por tu culpa. Debes darte cuenta de que el pueblo es tu principal enemigo; pues en muchas ocasiones o siempre, al tomarse una decisión, se corre el riesgo de afectar los intereses de alguien más y ese alguien es quien esparce cizaña contra tu persona para que tu proyecto no avance. Por lo tanto; la justicia jamás llegara a tu nación si los hombres no están dispuestos a perder derechos para que exista la equidad y justicia tan deseada.

Supongamos que eres una persona que padece fracturas (las cuales no son visibles a simple vista) abordas el autobús y no hay asientos vacíos; algunos pasajeros simulan estar dormidos y otros más aparentan no haberte visto para evitar ceder su asiento. Lo mismo pasa cuando quieres llevar agua a las localidades; pero este tipo de proyectos afecta los intereses de quien hace negocio con el vital liquido en esa región y es quien precisamente se encarga de interferir directamente en contra de dicha empresa argumentado que pretendes elevar las tarifas por el agua. Y de manera, absurda, estúpida e irónica; el pueblo lo respalda y le aplauden a ese cacique, como si les encantara ser explotados. ¡Acaso olvidaste a tu grupo escolar que te pidió negociar con un maestro acusado de acosador sexual! Interviniste, arreglaste el conflicto y todo tu grupo te llamo traidor, perdiendo amistades valiosas.

¿Te acuerdas de los colonos de la Cuauhtémoc que te solicitaron gestionaras alumbrado para uno de sus andadores? No les cobraste un solo peso y cuando tú necesitaste de ellos, jamás tuvieron tiempo para ti. Tenían trabajo que hacer, partidos de futbol que ver, enfermedades ficticias que atender y hasta te acusaron de pretender a sus mujeres. ¡Te traicionaron abusaron de tu nobleza y tú todavía quieres morir por ellos! ¡Así jamás te convertirás en el político que pretendes ser! El pueblo siempre te exige que no lo traiciones pero ¡Cuantas veces no te ha traicionado él! ¿Quieres ser un político al que el pueblo le aplauda y le carguen en hombros? ¡Pisotéalo! ¿No recuerdas al profesor de Seminario de Tesis en la Universidad de Ciencias Sociales? Si, el Dr. Gregorio Beltrán Cortes; que cobraba $1,500.00 por alumno para acreditar su materia sin excepción alguna. Y el día de la clausura cuando mencionaron su nombre; todos tus estúpidos compañeros de escuela le aplaudieron y lo vitorearon como si fuese su héroe. Al pueblo le gusta el dolor; písalo, escúpelo y úsalo a tu antojo para alcanzar tu escaño en el poder.

Por eso vota por los hombres malvados y lo faltos de capacidad jurídica como Félix Salgado Macedonio y no te espantes si en las municipales 2012 el pueblo vuelve a votar por Zeferino Torreblanca Galindo en su reelección a la alcandía de Acapulco. ¡Ahora que! ¿Necesitas dinero para regalar láminas, despensas, tinacos o para acarrear a la gente a las urnas? Sigue el ejemplo de Calderón; negocia con empresarios como Grupo México, paraestatales como CFE, TELMEX o los suministradores de agua y alcantarillado. Para que te patrocinen con algunos millones y con ellos compres el voto del electorado; recuerda que ese dinero lo tienen que recuperar con más impuestos o impunidad hacia las empresas para que éstas le cobren al pueblo en sus recibos lo que te dieron en campaña y un poco más. Pues no son tu familia, simplemente es la “prole” –“como los llamo la hija de Peña Nieto”–. Y si no te es suficiente ese dinero; vincúlate con los reyes del polvo blanco; pero recuerda que tendrás que darles inmunidad e impunidad para que propaguen terror, sangre y muerte por las calles. Si mueren tus gobernados; no te preocupes, no son de tu familia.

Estos consejos pronto te llevaran a poder postularte por la silla presidencial y si quieres ganar, no olvides cruzar las fronteras para bajarte los pantalones ante los norteamericanos, británicos y canadienses para conseguir su respaldo. Lo único que tendrías que pactar con ellos, es el entregarles los derechos sobre las aguas, los minerales, el petróleo, el mercado, el comercio y sobretodo devaluar la mano de obra; es decir, convertir a todos tus conciudadanos (gobernados) en viles esclavos del consorcio internacional. Recuerda que no eres Emiliano Zapata, Pancho Villa, Miguel Hidalgo, Lucio Cabañas, Genaro Vázquez y mucho menos un Che Guevara. O de lo contrario; terminaras como ellos ¿Acaso no ves como se les asesina hoy en día a los políticos y presidentes que piensan primero en salvaguardar al pueblo o que tienen una ideología diferente al capital? No es mera casualidad que Fidel Castro, Hugo Chaves y Cristina Fernández padezcan cáncer por “casualidad”. Es su preocupación por los más pobres lo que les condena a ser enemigos del imperialismo y para evitar convertirlos en mártires del socialismo, tan solo se les asesinar con una “infección” común.

Y tú crees que este pueblo tan apático y traído merece que mueras por él. ¿Acaso no ves que son unos malditos cobardes porque prefieren huir a Norteamérica que transformar su propio país? Ha pero eso sí; a Estados Unidos llegan con la bandera en alto y exigiendo derechos como legalización, respeto e igualdad; pero ¿Por qué no lo hicieron en su propia nación? ¿Por qué no tomaron las calles de su nación y le exigieron ese respeto y esas oportunidades a su gobierno? Cobardes eso es lo que son y se creen esa estupidez del gobierno federal de que son los héroes nacionales por contribuir con sus remesas. Lo que realmente esconde la palabra HÉROE es la impotencia del gobierno para generar empleos y condiciones de vida favorables, motivo más por el cual salen huyendo de su país. Los pobres quieren salir de la miseria al menos en el discurso; porque en los hechos ellos mismos contribuyen a seguirse hundiendo cada vez más en la miseria. No olvidemos la tan famosa frase Foxiána –“Mientras el norte trabaja, el centro descansa y el sur duerme”–. ¿Quieres ser el político más amado, respetado e importante de tu nación? Traiciona a tu pueblo antes de que él lo haga contigo, entrégaselos a las paraestatales y al narcotráfico, véndeselo a esos extraños enemigos.  

–“Este discurso a resonado desde hace miles de centurias; ha pasado de líder a líder y de político a político, es una reflexión que se dio desde que el hombre comenzó su lucha por arribar al poder. Organizando pueblos y ejércitos para tal empresa, pero durante todo ese desarrollo, padeció las de Caín y cuando por fin la empresa era alcanzada, ya era tarde, el corazón de ese líder estaba envenenado por las traiciones y comenzó a cobrarlas. La política es como la relación sentimental: Mientras uno se entrega con plenitud, el otro resguarda su corazón por miedo a volver a ser traicionado, gracias a las heridas que viejos romances le dejaron impregnado.  El asenso de un político al poder; fue muy doloroso y es por ello que muchos prefieren la venganza que morir por un pueblo que los traicionara y prefieren pasarse al dado obscuro. Pero quizás muy pronto el pueblo reflexione y cambien todas estas mentalidades; que por fin políticos y pueblo se den cuenta de su culpabilidad en los hechos sangrientos por los que pasa México y tome la decisión de salir de su apatía para hacer la revolución (transformación) que tanta falta nos hace a los Proles… Son mis más sinceros deseos para este 2012; después de todo, los mayas nos han pronosticado un cambio y tal vez ese cambio sea el despertar de nuestras conciencias”–. Â