“La guerra no es sino la continuación de las transacciones políticas, llevando consigo la mezcla de otros medios.”: Carl von Clausewitz

Si analizamos la situación actual de Europa, especialmente de la eurozona, podemos parafrasear al filósofo y militar alemán von Clausewitz y decir que la economía es la continuación de la guerra, por otros medios.


En tiempos de Hitler, quizá salvo los casos de Austria y Hungría, los diferentes países de Europa fueron siendo anexados al Reich por la fuerza.

Al término de la guerra, la Comunidad del Carbón y el Acero, primer antecedente de la Unión Europea, fue fundada con la intención de impedir que hubiera guerra en Europa de nuevo (con acento en Alemania).

Con el paso del tiempo, los europeos se dieron cuenta de la conveniencia del libre comercio y fueron evolucionando a Comunidad Económica y ya en los últimos tiempos, a Unión, que incluía una moneda única.

Gracias a que Alemania, con sus más de 82 millones de habitantes representa la mayor población de la Unión y también representa la economía número uno del continente es el país que está dictando en mayor o menor medida lo que pasa en cuestiones políticas y económicas en la mayor parte del continente.

Actualmente, Alemania ha conseguido más influencia y poder en Europa que en la Segunda Guerra Mundial. Las declaraciones de Angela Merkel ahora son seguidas por los europeos y los aspirantes a la Unión Europea como un moderno Oráculo de Delfos y hay muchos ejemplos para confirmar lo dicho.

Cuando en octubre el primer ministro griego, Yorgos Papandreus quiso organizar un referéndum para ver si su país quería seguir en el euro, sin saberlo firmó su sentencia. Menos de un mes después fue separado de su cargo y Grecia formó un gobierno de coalición en espera de elecciones pactadas para febrero. Por supuesto, el nuevo gobierno se atendrá a las políticas dictadas desde Bruselas/Berlín. Ahora Grecia puede disfrutar de 8 mil millones de euros para pagar sueldos y pensiones

Si la canciller alemana habla de que no habrá más fronteras nuevas en Europa, las posibilidades de reintegrar Kosovo a Serbia, o por lo menos la parte norte en donde viven los serbios, se diluye, casi desaparece.

Hoy en día Merkel, y en segundo plano Sarkozy le dicen a Europa lo que debe de hacer. El tercero en disputa, Inglaterra ha decidido no adoptar el euro como moneda para tratar de salir de esta influencia que algunos políticos ingleses califican como perversa.

Es que entrar en la Unión Europea es muy atractivo. Una jugosa entrada de dinero espera a los nuevos integrantes: dinero para agricultura, cultura, investigación… pero al mismo tiempo significa atenerse a las políticas dictadas en el ámbito supranacional

Por otro lado tenemos a Rusia. Muchos europeos se sienten nerviosos con el cariz que ha tomado la nueva orientación de la política exterior rusa. El ejemplo más palpable es el embajador ruso en Serbia, Alexander Konuzin, quien, a propósito del problema de Kosovo, le dijo a los serbios, entre otras cosas, que Rusia estaba dispuesta a defender los intereses serbios, ya que al parecer ellos ya habían renunciado a ello.

El equilibrio europeo, en estos tiempos de crisis económica, donde Alemania ha comprado la deuda Griega y al parecer piensa hacer lo mismo con España e Italia, donde Rusia parece querer volver por sus fueros y ser un factor activo de influencia, es muy delicado.

Lo que los noticiarios en México nos dicen de la situación europea no pasa de las expectativas económicas y de los índices de las bolsas europeas; pero no se profundiza.

La situación actual de Europa no sólo se trata de economía. Los factores políticos pueden modificar el paisaje europeo dramáticamente los próximos dos años. Y esta vez Estados Unidos poco puede hacer para modificar la situación.

Para México, el hecho de que Alemania sea su segundo socio comercial y que ahora sea el que dicte el rumbo en Europa es muy bueno. A muchos europeos no les gusta el panorama que se plantea, y a muchos les recuerda las ambiciones expansionistas de mediados del siglo pasado; pero las cosas, le guste a quien le guste, hoy son así.

Publicado en la Revista Gurú Político (http://www.gurupolitico.com) y reproducido con la autorización de su Director.
Licenciado en Relaciones Internacionales por la Universidad Hispano Mexicana. Doctor en Ciencias Políticas por la Johannes Guttenberg Universität, de Mainz, Alemania. Diplomado en Periodismo por el Instituto Cultural Ludwig von Mises, en Economía por la misma institución y en Instituciones Socio Económicas por el Centro de Investigaciones Sobre la Libre Empresa. Es autor de los libros “Cómo Redactar Fácilmente, “El Libro Rojo de la Negociación”, “Desarrollo de Habilidades para el Docente”, La trilogía “Mitos y Verdades en la Historia de México” y “Cómo alcanzar el éxito en la vida”. Con 22 años en los medios de comunicación masiva, actualmente es editorialista y colaborador en periódicos, revistas especializadas y televisión en México y el extranjero. Instructor

certificado por La Norma CONOCER, la Secretaría del Trabajo y la Comisión Nacional Bancaria. Su actuación como conferenciante se ha desarrollado en México, Centro, Sudamérica y Europa. Ha destacado su labor en los círculos académicos, empresariales y político. Twitter: @d_castillo_b una-historia-sin-adjetivos.blogspot.com