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En el último noviembre en este espacio comentamos que el Presidente Felipe Calderón Hinojosa preparaba una serie de acciones en contra de los gobernadores y exgobernadores priistas, como parte de su campaña político electoral. Sus instrucciones fueron precisas particularmente a la guapa y juvenil Procuradora General de la República, al joven Meade que despacha como secretario de Hacienda y Crédito Público así como al titular de la secretaría de la Función Pública.

La batalla debió comenzar allá por el 16 de noviembre del finiquitado 2011, pero en los primeros pasos no se obtuvo el éxito deseado, pero fue un gobierno priista el que comenzó el contraataque y le dieron un susto a Héctor Ortiz Ortiz, un priista que eventualmente se convirtió en panista y fue seis años gobernador de Tlaxcala. Cuando le informaron que estaba inhabilitado por cinco para ocupar un cargo público, se carcajeó “porque voy a ser senador por el PAN”.

La pregunta lógica es porqué en ese día iba a principiar la guerra, perdón esa palabra no le gusta a Felipe Calderón, la cambiaremos por la batalla. La respuesta es que para ese día debería estar aprobado el presupuesto y se requería el voto de los priistas. Sin embargo son los mismos militantes del tricolor los que colaboran voluntaria o involuntariamente.

LAS MALETAS CON MILLONES DE PESOS

Un error de los colaboradores del gobernador de Veracruz le está costando una serie de golpes al PRI y hasta su precandidato presidencial. Mover 25 millones de pesos como si fueran veinticinco kilo de cacahuates, es lógico que despierte todo tipo de sospechas. Lo malo es que la inexperta, guapa y juvenil Procuradora General de la República es fácil de “enboletar” para llevarla a iniciar averiguaciones previas que tiene como destino el archivo.

Hoy se está comentando entre los militantes de los partidos rivales del PRI que ese dinero estaba destinado para apoyar a Peña Nieto y no se admite que el destino fuesen pagos por servicios diversos de programas festivos preparados por el gobierno de Veracruz. Hay voces como la del desacreditado señor apellidos Horcasitas que desgarran las vestiduras y ponen el grito en el cielo.

Todo lo anterior se refería en que el lunes trascendió a la opinión pública que en el Aeropuerto Internacional de Toluca fueron detenidos dos personas que transportaban en maletas billetes por la suma de 25 millones de pesos que no fueron oportunamente declarados. Viajaban esos empleados veracruzanos en un avión oficial y pensaron que no era delito llevar el dinero, pero las incorruptibles autoridades determinaron dar parte al Ministerio Público Federal.

El escándalo medio concluyó con dejar en libertad a los dos empleados portadores de los millones. La Procuraduría General de la República retuvo el voluminoso paquete de billetes. El Gobernador Javier Duarte intervino y pidió la devolución del dinero. Se dijo que la averiguación previa continuaría y por supuesto que el PAN por voz de Maderito, el senador con licencia que trabaja como supuesto presidente de ese partido, exige que todo se aclare” hasta sus últimas consecuencias”

QUE SÍ, QUE NO, QUE QUIÉN SABE

Cuando oímos las declaraciones, en un noticiero radiofónico, del subsecretario del Transporte ( de la dependencia que mal maneja un jovencito de nombre Dionisio Pérez Jácome) para justificar el cese de dos empleados menores por “extralimitarse en sus funciones” al propiciar la difusión de una orden dada por la PGR para no permitir la salida del país a 35 personas involucradas en una averiguación previa, llegamos a la conclusión de que más torpezas no se pueden cometer.

Sucedió que la Procuraduría General de la República, afirman, está realizando una investigación en torno a los tres exgobernadores del Estado de Tamaulipas. Manuel Cavazos Lerma, Tomás Yarrington y Eugenio Hernández, son los mencionados. Manuel y Eugenio acaban de salir del comité ejecutivo nacional del PRI y Tomás figura como aspirante al Senado de la República.

El subsecretario de Transportes, de la SCT, declaró que no podía decir los nombres de las 35 personas citadas en el oficio de la PGR por ser un asunto que solo comete a las autoridades que realizan la averiguación previa. Sus palabras crearon más confusión y no único que no es comprensible es que el joven secretario de Gobernación no haya ejercido su autoridad para poner orden y evitar más resbalones calderonistas

Y así seguirá la guerra, perdón la batalla, con el propósito de desacreditar todo lo que tenga las siglas y los colores que amparan la candidatura de Enrique Peña Nieto.

Para nada está olvidado el asunto del exgobernador de Coahuila, Humberto Moreira Valdez. Por ahora está manejándose política y silenciosamente. En los días de la campaña los panistas y los perredistas lo sacarán a relucir en todo momento y Enrique Peña Nieto tendrá que estar muy bien preparado para las contestaciones a que haya lugar. Los casos del poblano Mario Marín y del oaxaqueño Ulises Ruiz se siguen ventilando en el ámbito judicial, aunque por ahora los procesados son varios de sus colaboradores.

Publicado en la Revista Gurú Político (http://www.gurupolitico.com)  y reproducido con la autorización de su Director.