Angelina Jolie dijo esperar que su debut como directora en “In the Land of Blood and Honey” suscite una discusión más amplia sobre la violación, algo que un fiscal de la Corte Penal Internacional consideró muy valioso para llevar a los infractores ante la justicia.
Jolie expresó igualmente el lunes el deseo de que los espectadores se sientan “incómodos” cuando vean la pelÃcula.
La también actriz recibió por su pelÃcula un premio de la fundación Cinema por la Paz y también el “premio honorÃfico por rechazar la guerra y el genocidio” de ese grupo en reconocimiento a que el filme aborda la guerra en Bosnia.
El debut de Jolie como guionista y directora presenta a dos personas que se quieren -una bosnia musulmana y un serbio-bosnio- desde su relación amorosa antes de la guerra hasta el horror de los campos de prisioneros, donde hubo violaciones.
“Creo que esos problemas duros merecen ser presentados bajo una luz muy fuerte y directa” , dijo Jolie a un pequeño grupo de periodistas durante el Festival Internacional de Cine en BerlÃn.
“Es raro que lo diga como directora y cineasta, pero quiero que la gente se sienta muy incómoda cuando la vea. Deben sentirse perturbados y deben desear alguna intervención, deben querer que eso cese y deben sentirse molestos” , agregó.
El filme ya provocó la ira, pero en otro sentido: del único distribuidor de pelÃculas en la región bajo control de los serbios en Bosnia, Vladimir Ljevak, quien cuestionó la imagen de la parte serbia en el conflicto y dijo que no serÃa proyectada en esa zona.
No obstante, un grupo reducido de bosnios musulmanes que han regresado a sus casas en la parte serbia del paÃs dicen que en cambio planean ofrecer funciones privadas para la prensa e invitados.Jolie estuvo acompañada de su marido, Brad Pitt, quien dijo que estaba orgulloso de su esposa ésa “y todas las noches”.
La guerra bosnia, a principios de la década de 1990, marcó la primera ocasión en que la violación fue tratada como crimen contra la humanidad y el fiscal jefe de la CPI, el argentino Luis Moreno Ocampo, dijo que entonces ha sido un problema grave en regiones en conflicto, pero que paulatinamente la corte va encontrando más vÃctimas dispuestas a relatar sus historias y ayudar para procesar a los inculpados.

























