Imposible olvidar que Vicente Fox Quesada desde Los Pinos orquestó dejar fuera de la contienda presidencial a Andrés Manuel López Obrador, pero él y sus abogados fueron torpes en lo jurÃdico y en lo polÃtico. Después el primer presidente en este siglo maniobró para apoyar a quien no era el candidato de su preferencia, aprovechando la división que habÃa en las filas del priismo y Vicente salió triunfante.
El empresario refresquero, el hombre de las botas que aplastaban tepocatas, fue tan habilidoso y sin ser polÃtico propició que Felipe de Jesús Calderón Hinojosa lo sucediera en el poder. El michoacano entró por la puerta de la cocina, perdón por el acceso trasero al salón de sesiones de la Cámara de Diputados y con cara de espantado protestó, pronunciando las tradicionales palabras de cumplir y hacer cumplir la Constitución PolÃtica.
Ambos panistas, Fox y Calderón, siendo ya titulares del Poder Ejecutivo Federal no se dieron cuenta de ello. Los dos desde el primer dÃa de su respectivo mandato, continuaron como hombres en campaña. SÃ, el defeño adoptado en Guanajuato no reparó en que tenÃa que realizar un programa nacional de obras, desarrollar un plan de elevación de la enseñanza primaria y secundaria, entre las tareas para beneficio de millones de mexicanos. Vicente siguió en las promesas de campaña.
Por su parte el michoacano “se aventó como El Borras, que en paz descanse†en su de guerra, “suya de élâ€, en contra de los narcotraficantes y asà comenzó su sexenio. En lugar de eso debió iniciar su prometido plan de un millón de empleos, por año. Nadie le pudo asistir para orientarlo en su tarea o más bien no quiso escuchar que era Presidente de México, de los Estados Unidos Mexicanos, y que no era el presidente del comité ejecutivo nacional del Partido Acción Nacional.
Contrastaron mucho los dos presidentes panistas y hasta la fecha, desde su superampliado y modernizado rancho Vicente Fox ha refutado las acciones de Felipe Calderón y éste permanece callado además de ser indirecto en sus criticas a quien le entregó el poder. Fox hizo cambios en su gabinete, pero no como Calderón que lleva más de sesenta, la mitad en titulares. El michoacano cumplió a sus cuates, colocándolos en primera lÃnea.
LAS SUCESIONES, LUEGO DE LA ALTERNANCIA
La ciudadanÃa, el pueblo de las áreas urbanas y de las rurales, los polÃticos que siguen escondidos, los académicos, los historiadores, los cientÃficos, las nuevas generaciones y las combativas mujeres, además de los analistas polÃticos, todos somos testigos de que la alternancia en el Poder Ejecutivo Federal no respondió a las expectativas. No hubo avances, no se vivió cambio alguno, la pobreza se incrementó, la inseguridad reina en todo el paÃs y el rojo sangre cubre la tierra mexicana.
Nadie olvida que la noche del 2 de julio del año 2000 el hoy empleado de empresas estadounideneses y que fue Presidente de México tras el asesinato del sonorense Luis Donaldo Colosio Murrieta, en forma inusitada y demostrando ansiedad levantó la mano de Vicente Fox Quesada para declararlo triunfador en las elecciones, sin que el Instituto Federal Electoral diera la información oficial.
Los millones de electores vitorearon al hombre que gritaba su victoria. Un año después esos mismos electores estaban arrepentidos, pero en la casa de enfrente no estaban preparados para ser oposición, se desmoronaron, se apocaron, abandonaron la trinchera y llegaron superdivididos a las elecciones del 2006, dándose margen a una segunda victoria azul que fue rechazada por los perredistas y el lopezobradorismo alteró la vida en la Ciudad de México.
Ahora vivimos una etapa en la que los precandidatos presidenciales, asà como los aspirantes a puestos de elección popular, tienen que guardar silencio hasta la noche del jueves 29 de marzo. Le llaman “interprecampañaâ€, gracias a los legisladores que modificaron la legislación correspondiente, atendiendo las imposiciones de la partidocracia que tiene dominado hasta el mismo Presidente de México.
El silencio se acabó y fue precisamente quien no deberÃa de estar interviniendo en el proceso electoral el autor de un escándalo mayúsculo: el Presidente Felipe Calderón Hinojosa al decirles a 800 banqueros “en una reunión privada†que la candidata panista Josefina Vázquez Mota ya está a 4 puntos del priista Enrique Peña Nieto, por “lo que la elección estará muy reñida, muy cerradaâ€.
Que lamentable que sea el Presidente de México quien siga con sus terquedades y dedique su tiempo a tareas que no le corresponde, en lugar de hacer un programa integral para resolver la situación de los cien mil tarahumaras, a quienes hoy les dan pastillas de dulce para el cáncer. Calderón deberÃa entender que si resolviera con un buen plan hidráulico la sequÃa que acaba con la vida en más de la mitad del territorio, si pasarÃa a la historia como “el presidente que hizo lo que antes, ningún otro hizoâ€.     Â
Publicado en la Revista Gurú PolÃtico (http://www.gurupolitico.com) y reproducido con la autorización de su Director.

























