La ciudadanÃa de Islandia expulsó a un gobierno corrupto e inútil y encarceló a los responsables de la crisis financiera. El paÃs ha cerrado 2011 con un crecimiento del 2,1% y este año espera conseguir un 1,5%, el triple que el de los paÃses de la zona euro. Nada que ver con la polÃtica de ajustes que sufre Europa.
“Esto está mal y se pondrá peor, por tanto el Gobierno ha de tomar medidas duras, como la reforma laboral, y hará recortes muy importantes, porque es lo único que se puede hacer”. Este puede ser el resumen de un reciente discurso de Mariano Rajoy, nuevo presidente del gobierno de España. Pero es mentira. Ni es lo único que se puede hacer ni tal polÃtica conseguirá otra cosa que más desempleo, pobreza, incertidumbre, sufrimiento y violación masiva de derechos de gran parte de la ciudadanÃa. En la misma lÃnea suicida que sufre Europa.
Cuando Inazio Lula fue elegido presidente de Brasil, la reducida población más rica del paÃs se quedaba con la mitad del dinero generado y dejaba apenas una décima parte a los pobres, que eran la inmensa mayorÃa. Lula cambió esas cifras. Aumentó el salario mÃnimo un 62%, y sacó realmente de la pobreza a millones de brasileños. Sacar de la pobreza a tantos millones hizo crecer siete veces el consumo. Y la economÃa funcionó mejor. Además logró que 45 millones de brasileños tuvieran cuentas bancarias activas, eliminando intermediarios y buitres en la administración y entrega de recursos públicos a los necesitados.
Las restricciones que sufrimos existen por los lamentables tratados que los jefes de Estado y de Gobierno han acordado en la construcción de una Europa al servicio del poder financiero. Pero lo que se acuerda, también se puede anular.
En seis años la desnutrición de Brasil se redujo un 73% y la mortalidad infantil, un 45%. Combatir la pobreza y el hambre fue una prioridad indiscutible para el presidente Lula. Restaurantes populares, programas de lactancia materna, promoción de agricultura familiar, distribución de alimentos a los más pobres, microcréditos, fomento de la economÃa local, facilitar a niños y jóvenes educación básica y formación universitaria a hijos de obreros… Funcionó. Y con algunas polÃticas similares, Bolivia ha dejado de ser el paÃs más pobre de Sudamérica.
Ya en la crisis financiera, en 2008, Brasil salió adelante gracias a las clases populares rescatadas de la pobreza porque demandaban y usaban regularmente bienes y servicios y hacÃan marchar la economÃa. “No hay nada más barato que invertir en los pobres”, decÃa el Presidente Lula, porque la inclusión social de tantos millones de ciudadanos llevó al desarrollo. No era una intención piadosa: es un hecho.
En 2001, Argentina por su parte sufrÃa una larga recesión y estaba ahogada por una deuda pública enorme. La situación acabó en quiebra, aumento del paro y de la pobreza hasta ser los más altos de su historia moderna. La pobreza afectó a más de 52% de argentinos y el desempleo superó el 24%. Entonces se dejó de pagar la deuda, se devaluó la moneda y se desarrollaron diversos planes sociales. El resultado fue una incesante recuperación del paÃs. Desde entonces, la economÃa argentina crece entre 7 y 10% anual (salvo 2009 que solo creció 0,9) y se han reducido considerablemente pobreza y desempleo hasta valores inferiores al 10%.
Lo que nuestros mandatarios llaman sacrificio es estafa y latrocinio.
Para Julio Gambina de ATTAC, Argentina es un espejo en el que debe mirarse Europa. Suspensión de pagos de la deuda, devaluación de la moneda y programas sociales es también la recomendación del Nobel de economÃa Stiglitz a la tozuda Europa. Aunque sea más complicado aplicarlo por las restricciones que impone el euro. Pero que, en realidad, esas restricciones existen por los lamentables tratados que los jefes de Estado y de Gobierno han acordado en la construcción de una Europa al servicio del poder financiero. Pero lo que se acuerda, también se puede anular.
Y también en Europa, la ciudadanÃa de Islandia expulsó a un gobierno corrupto e inútil y encarceló a los responsables de la crisis financiera y del retroceso del paÃs. Islandia se recupera. Según las previsiones de la Comisión Europea, Islandia ha cerrado 2011 con un crecimiento del 2,1%, este año será del 1,5% (triple que el de los paÃses de la zona euro) y en 2013 se prevé que crezca un 2,7%. Se ha vuelto a crear empleo y la deuda pública ha disminuido de forma notable. Porque la ciudadanÃa islandesa rechazó rescatar a los bancos, decidieron negociar el pago de la deuda y llevaron a los tribunales a los responsables del desastre económico. Un buen camino.
Hay otras vÃas para enfrentarse a la crisis, por supuesto. Pero en Europa, los mandatarios solo piden sacrificio; un sacrificio que ellos y sus señores y cómplices jamás hacen ni están dispuestos a hacer. Los resultados de ajustes, recortes y “reformas estructurales” están a la vista: recesión, reducción de la actividad económica, más paro, más pobreza, ninguna perspectiva… En realidad, lo que nuestros mandatarios llaman sacrificio es estafa y latrocinio.

























