Marzo no fue para Josefina. Primero desmintiendo con un estadio en fuga los augurios de los 4 puntos de distancia a EPN anunciados por Calderón. Luego, con una ligereza torpe, al estilo de los chistes sin gracia de Zedillo, renegó de su alma mater, la Ibero. Al dÃa siguiente, jueves de la semana pasada, nos enteramos de su aversión a la UNAM. Y lo dejó por escrito, lo peor del caso.
México le ha dado al mundo tres premios Nobel: Alfonso GarcÃa Robles, Octavio Paz y Mario Molina. Los tres egresados de la UNAM. El primer astronauta latinoamericano en volar en una misión de la NASA fue un mexicano, Rodolfo Neri Vela. Y es egresado de la UNAM. Marcos Moshinsky, Premio PrÃncipe de Asturias por sus trabajos en partÃculas elementales y quien trabajó al lado de Albert Einstein, también se formó en la UNAM.
De unos meses a la fecha se discute el trabajo de un grupo de fÃsicos italianos que midió a neutrinos viajando más rápido que la velocidad de la luz, un desafÃo para la teorÃa de la relatividad. Antes un mexicano, Miguel Alcubierre, habÃa desarrollado dentro del marco relativista una métrica que lleva su nombre y que permite teóricamente viajar más rápido que la luz. Es egresado de la UNAM.
Uno de los más grandes humanistas del siglo XX, Erich Fromm, pasó buena parte de su vida laborando en la UNAM. Al dÃa de hoy, el 35% de los artÃculos cientÃficos publicados por académicos mexicanos corresponden a investigadores de la UNAM. En distintos estudios internacionales la Universidad Nacional ha sido clasificada en el primer lugar de las universidades iberoamericanas y entre las 100 mejores del mundo. Casi el 90% de sus posgrados se encuentran en el Padrón Nacional de Posgrados de Calidad.
En 2007, la UNESCO declaró al campus de Ciudad Universitaria, con sus murales de Rivera y Siqueiros, Patrimonio Cultural de la Humanidad. En 2010 1,650,000 personas asistieron a sus 8,700 actividades artÃsticas y culturales. De la Universidad dependen 21 museos y 18 recintos históricos. Su aporte al paÃs no se detiene ahÃ. A la UNAM debemos el Servicio Sismológico Nacional, el Observatorio Astronómico Nacional, el JardÃn Botánico Nacional, la Biblioteca Nacional, la Hemeroteca Nacional, la Red Mareográfica Nacional, el Herbario Nacional, cuatro reservas ecológicas y el monitoreo del volcán Popocatépetl.
Cuando en el 2008 Ãlvaro Uribe ordenó el bombardeo al campamento de SucumbÃos, asesinando a cuatro estudiantes mexicanos, el gobierno servil de Calderón guardó silencio. Pero ahà estuvo la UNAM para alzar la voz y demostrar que es más que una casa de estudios: es un recinto de dignidad.
Que hay fallas, que hay rezagos, claro, no somos Finlandia. Pero tú, Josefina, eras la menos indicada para señalarlo, y además te equivocaste en el argumento. En el colmo del cinismo y la desvergüenza crÃticas la eficiencia terminal cuando te tomó veinte años titularte de la licenciatura.
Josefina, hablas desde la ignorancia. Son las universidades públicas los pilares que han impedido que, pese a 12 años de la larga noche del PAN, el paÃs no naufrague en la inmundicia. Pero la Ibero no tiene la culpa. Mucho ha logrado con su enfoque humanista. La cosa es simple, lo que natura non da Salamanca non presta. Algo falla en nuestro sistema polÃtico, alguien como Calderón llega a la presidencia y alguien como tú a la SEP. Josefina, para tu ignorancia la mejor compañera es el silencio.
Para ti UNAM todo mi respeto, toda mi admiración, todo mi agradecimiento. Larga vida a la educación pública. Larga vida a la UNAM.
Por mi raza hablará el espÃritu.

























