En alrededor de tres semanas, el video KONY 2012 de la ONG Invisible Children se ha convertido en el video más visto en la historia de YouTube. Las reacciones han sido de dos tipos: los entusiastas y los pesimistas. Yo me considero dentro del segundo grupo, debido a los muchos problemas que presenta el video y la campaña KONY 2012 (ver http://goo.gl/UXlvq). Sin embargo, KONY 2012 nos enseña una lección muy importante, no sobre Joseph Kony, sino sobre el futuro del activismo y algunos peligros que tenemos que evitar.
Las ONGs enfrentan una situación cada vez más difÃcil. Una sociedad civil fuerte es muy importante para el desarrollo social de un paÃs, la democracia, y para el equilibrio de poder entre la ciudadanÃa y el gobierno. Muchas personas dedican muchÃsimo tiempo y trabajan voluntariamente para mejorar a la sociedad, muchas veces con motivos altruistas. La sociedad civil se está haciendo más importante y más fuerte en muchos paÃses.
Sin embargo, para salvar al mundo, (desafortunadamente) se necesita dinero. Las buenas ideas dependen de materia fÃsica para realizarse, y esto no es gratis. Con la expansión impresionante de la sociedad civil organizada durante las últimas décadas, la situación se hace más competitiva: si hay varias organizaciones que tienen la capacidad de realizar el mismo proyecto, ¿cómo identifican los donantes a la organización que merece su dinero? Los fondos dedicados a la sociedad civil no pueden cubrir todo, y tienen que discriminar entre proyectos. Por eso, las ONGs se parecen cada vez más a las empresas: tienen que mostrar resultados tangibles dentro del periodo de tiempo esperado, y muchas veces tienen que financiar sus actividades mediante actividades lucrativas.
Ante esta situación, Invisible Children es un caso interesante. La ONG tenÃa casi 14 millones de dólares en ingresos en 2011. El 23% de sus ingresos vinieron de la venta de productos relacionados con sus campañas, como pulseras, ropa, CDs y DVDs. Con este nivel de ingresos, Invisible Children es mucho más que unos jóvenes que quieren cambiar al mundo: es una entidad financiera poderosa, y hay intereses económicos atrás de sus campañas “buena ondaâ€. Y bueno, eso fue en 2011, antes de la campaña KONY 2012. ¿Se imaginan cuánto estarán ganando ahora?
¿Y cómo se hicieron ricos los fundadores de Invisible Children? Cualquier persona que ha pasado algún tiempo trabajando en la sociedad civil organizada sabe que la mayor preocupación es el financiamiento. ¿Y por qué tantos proyectos que podrÃan contribuir muchas cosas buenas a muchas personas nunca se realizan, mientras proyectos mediocres o hasta mal pensados tienen fondos que sobran? Una de las lecciones más importantes de KONY 2012 fue enseñarnos claramente cómo funciona el activismo en la era de las redes sociales. Podemos ver muy claramente que la emotividad es más importante que la racionalidad para generar ingresos para la sociedad civil.
La campaña está dirigida particularmente a jóvenes estadunidenses y europeos que tienen vidas bastante cómodas, pero les duele ver “todo lo malo†del mundo. Los jóvenes que no saben cómo cambiar la situación, ni en realidad la quieren cambiar si eso implica perder algunos de sus privilegios. Los jóvenes que prefieren ser ciberactivistas y salvar al mundo con un ‘me gusta’, compartiendo su alta consciencia moral con sus seguidores en Twitter. Los jóvenes que forman uno de los grupos con más poder adquisitivo del mundo. No se necesita la verdad, se necesitan historias emotivas, lágrimas, y el sentimiento de haber contribuido a cambiar el mundo dando un clic en la página correcta. Y con esta ‘consciencia social’, no sólo les están haciendo ricos a unas personas de una ONG, sino que están justificando la agenda que promueve esa ONG. Agendas que no siempre son las mejores.
La estrategia de Invisible Children ha funcionado muy bien. Hacerte llorar genera más ingresos que hacerte pensar. Y en este mundo donde la sociedad civil es cada vez más competitiva y donde existen cada vez menos recursos para los buenos que quieren enfrentar a los malos del mundo, vamos a ver mucho más campañas como KONY 2012. Es importante no olvidar que el mundo casi siempre es mucho más complejo.
Lo más importante que podemos hacer para enfrentar a esta tendencia peligrosa de la sociedad civil es siempre hacer preguntas y pedir más información de mejor calidad para asegurarnos de que la agenda de la sociedad civil es algo que realmente queremos promover. Estados Unidos invadiendo otra nación en vÃas de desarrollo pero con abundancia de recursos naturales como el petróleo, ¿es realmente lo que queremos?
Publicado en la Revista Gurú PolÃtico (http://www.gurupolitico.com) y reproducido con la autorización de su Director.
























