La carrera de medicina, por si no sabe el amable lector, es una de las mas largas, ya que se requieren 5 años en una Facultad, mas un año completo de Internado en un Hospital y luego otro año completo de “Servicio Social”, generalmente en alguna localidad pequeña y más o menos remota. En total son 7 años. Y si se desea hacer una especialidad hay que presentar un examen a nivel nacional, bastante riguroso, con un alto número de rechazados, y posteriormente durar 4 o 5 años en un Centro Médico con jornadas francamente extenuantes.
Después de todo ese tiempo el médico especialista sale no muy joven, rondará¡ los 30 años o más y apenas iniciará¡ su labor profesional, quizá¡ dentro de un sistema hospitalario o bien intentará¡ abrirse paso en el competido nivel particular Los sistemas de salud del Estado, IMSS, ISSSTE, SSAÂ permiten sobrevivir con sueldos apenas suficientes para alguien que tiene ese nivel académico; pero cuando menos no fallece de hambre y con algo de suerte puede ahorrar para un vehículo compacto y conseguir un crédito para una vivienda apenas superior a las de interés social.
En el medio particular la cosa es diferente, si bien a la mayoría de los médicos no se les da fácilmente el espíritu de comerciante, vemos que un buen numero de ellos logran desarrollar, en tiempo récord, un verdadero espíritu ya no de comerciante, sino de un auténtico fenicio y en poco tiempo se dan al tu por tu con el usurero o comerciante mas pintado
Lamentablemente para llegar a estos niveles se tiene que abandonar en el camino una buena parte, si no es que todo asomo de honestidad y hacerse a la idea de ver al paciente no como un enfermo sino como un “cliente” y por lo tanto como un sujeto al que se le va a cobrar la mayor cantidad posible Esto es tan grave que en casos no tan inusuales el medico es capaz de orillar al paciente o a sus familiares a una situación económica desesperada, pero a ellos, a esas alturas, ya no les importa. Â
En este deprimente panorama no faltará¡ algún “profesional de la salud” que intente justificar este atraco, alegando cosas como el tiempo y el esfuerzo que tardó en prepararse, o su hipotética competencia, argumentos discutibles en el mejor de los casos; pero donde no hay justificación ni excusa alguna es cuando el médico, con pleno conocimiento de causa y por razones exclusivamente monetarias, pide estudios o procedimientos no necesarios por la Única razón de obtener una mayor cantidad de dinero, vía comisión, del paciente. Pero el verdadero colmo de estos comerciantes del dolor es cuando intervienen quirúrgicamente a un paciente a sabiendas de que la cirugía o el procedimiento que realizan es innecesario y solo lo efectúan para poder cobrar una determinada cantidad.
Ejemplos de lo anterior los podemos encontrar en casi todos lados; en los servicios de Terapia Intensiva de algunos Hospitales, ahí donde atienden pacientes terminales, esos que van a morir hágase lo que se haga y que mantienen internados con el Único fin de poder cobrar más. Tenemos también esos frecuentes internamientos para poner “sueros vitaminados” y una largo catálogo de medias verdades a las que recurre el medico para poder resolver su situación económica. Aquí entran las cirugías innecesarias, predominando cesáreas ya que es más redituable en tiempo y esfuerzo realizar una cesárea que atender un parto, y aquellas en las que veladamente se amenaza al paciente con todos los males del mundo si no se las realiza, aquí entran histerectomías, apendectomías programadas, laparotomías injustificadas y un largo etc. No hablo de memoria después de más de 30 años de práctica como Cirujano he visto mas cosas de las que hubiera imaginado.
¿Que hacer si por mala suerte nos topamos con uno de estos médicos-comerciantes?. Si lo detectamos a la primera consulta debemos pedir la cuenta por sus honorarios y despedirnos alejándonos de su consultorio como alma que lleva el diablo; pero si ya estamos embarcados, debemos invocar nuestro derecho a tomar una segunda opinión y ya informados tomar una decisión; ningún medico serio se puede oponer a eso. Si lamentablemente ya hemos caído en las manos de uno de esto comerciantes del dolor existen instancias tales como la CONAMED, que en Michoacán es la Comisión Estatal de Arbitraje Médico, inoperante entelequia que en teoría, y al parecer solo en teoría, pudiera lograr un arreglo entre el medico y el paciente Si no es así (es lo más seguro), por favor no lo dude, contrátese un abogado y demande al médico. Â
Lo mejor es prevenir, pedir referencias, recordar que ningún médico general está ¡capacitado para realizar ningún procedimiento quirúrgico, las operaciones las realizan los diversos especialistas quirúrgicos La salud es algo irremplazable y no se debe jugar con ella.
























