emociones

El tema de las emociones y la salud es sumamente importante. De acuerdo al Departamento de Salud Mental de la Universidad de Missuri, en un artículo referente a la conexión mente – cuerpo la Dra. René Stucky explica que nuestros estados emocionales afectan nuestro estado físico.
Que indudablemente el lenguaje que utilizamos para describir nuestras emociones apunta a esto. Cuando decimos por ejemplo: “se me rompió el corazón”. Arthur J. Barsky dijo: “Nosotros sentimos nuestras emociones en nuestros cuerpos, ardemos de rabia, temblamos de miedo, y así sucesivamente.

Existe una gran evidencia de que el cáncer, la artritis, las migrañas, las úlceras e inclusive el resfrío son afectados por nuestras emociones. Muchos médicos saben que un gran porcentaje de pacientes presentan síntomas físicos debido a sus emociones negativas.
Por eso es tan importante que comencemos a estar más consientes de nuestras emociones para poder lograr no sólo una salud física sino que también mejores relaciones con los demás.
Existe una evidente conexión entre nuestro cuerpo y nuestra mente. Nuestro cuerpo reacciona a todo lo que pensamos, sentimos y actuamos. Cuando nos sentimos ansiosos por ejemplo nuestro cuerpo nos envía un mensaje de algo no está funcionando bien y podemos entonces sentir dolor de estómago. Es importante empezar a escuchar a nuestro cuerpo porque nos está enviando un mensaje de que existe algo fuera de balance. Por ejemplo dolor de espalda, cambio en apetito, dolor de pecho, constipación, dolor de cabeza y sientos de otros síntomas que a veces ni prestamos atención.
Yo tuve un caso muy cercano de una persona que padecía del corazón y cada vez que se enojaba se agarraba el pecho. Con práctica y observación vamos a poder reconocer nuestras emociones en nuestro cuerpo. Cuando yo siento miedo por ejemplo, automáticamente siento acidez en el estómago.
De acuerdo a Better Health Channel, cuando sentimos rabia nuestro cuerpo comienza a actuar con una respuesta de “escaparse o pelear”. Junto con la rabia aparecen el miedo y la ansiedad. La presión comienza a subir y la respiración comienza a disminuir, la temperatura corporal aumenta y la piel comienza a transpirar. Algunos de los problemas que surgen a causa de esto es el dolor de cabeza, problemas digestivos, insomnio, depresión, alta presión e incluso el infarto.
Esto es muy interesante, alguna vez han escuchado a alguien decir? :”Está muriéndose de rabia”.
Aprendamos entonces a manejar nuestras emociones para vivir una vida más sana y más saludable. Liberemos todo lo negativo que no necesitamos más. Dicen que un maestro no le enseña al alumno nada nuevo, simplemente le ayuda a liberarse de lo que él no es para poder llegar a ver la verdad que es.