Hablar sobre la estupidez humana es entrar en un tema extenso y del cual tenemos, desafortunadamente, material de sobra. “Errar es humano” afirma la sabiduría popular, aunque debemos establecer que no es lo mismo equivocarse ocasionalmente a cometer consistentemente tonterías de gran calibre y serias consecuencias.
Puntualicemos primero un par de definiciones: Una antología es una colección de piezas seleccionadas por sus características, valor o calidad. Puede por lo tanto consistir en una recopilación de cuentos, frases, poemas o discos etc. La estupidez se define como “Dificultad y gran lentitud para comprender las cosas”.
Leyendo en estos días algunos de los indigeribles artículos laudatorios y varios superficiales y sesgados análisis que diversos opinólogos de un medio nacional y algunos medios locales, que el lector puede identificar, han pergeñado con motivo de la muerte del señor Hugo Chávez, impresentable dictador de Venezuela (“Payaso continental”, Carlos Fuentes dixit), me ha venido a la mente, por alguna razón, el tema de la estupidez humana. El análisis de dichos artículos revela una severa limitación, quiero pensar que de información, que no cognitiva, de quienes los escriben, pero, pensándolo bien, nada hay que dar por supuesto.
Estudios sobre la estupidez humana existen muchos, entre los más conocidos se encuentra los de Erasmo de Rotterdam con su “Elogio de la estupidez”, el sociólogo Carlo Cipolla, autor de la célebre “Teoría de la estupidez” y el historiador y filósofo Lucien Jerphagnon. Pero ¿Acaso existen tantos estúpidos? Pues eso es lo que han pensado muchos autores a lo largo de los siglos. Es mas, podemos estar tentados de aplicar a la estupidez lo que el Nobel José Saramago dijo sobre la maldad: “Todos los hombres son malos; la diferencia reside únicamente en la manera de serlo”. ¿Entonces se infiere que acaso los listos son francamente una excepción? Sin duda, la idea proyecta una inquietud sobre nuestra propia naturaleza.
A continuación transcribiré solo algunas líneas y sentencias referentes a este inagotable tema.
“En efecto, la de los imbéciles es una familia muy numerosa”. Simonides, citado por Platón
“Hay dos cosas infinitas: El Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro”. Albert Einstein
“Todos los cerebros del mundo son impotentes contra cualquier estupidez que esté de moda”. Jean de la Fontaine
“La estupidez insiste siempre”. Albert Camus
“Todos los que parecen estúpidos, lo son y, además también lo son la mitad de los que no lo parecen”. Quevedo
“Contra la estupidez, hasta los dioses luchan en vano”. Goethe
“Estupidez humana. Humana sobra, realmente los únicos estúpidos son los hombres”. Jules Renard
Cierro con la sentencia bíblica que se encuentra en el Eclesiastés: “El numero de necios es infinito”.
Concluyo, está bien que la estupidez se encuentre distribuida en todo el mundo, pero, ¿Por qué da la impresión de que a México le tocó una dotación doble?.
























