Una muestra más de la frivolidad que caracteriza al mundo político nacional, luego del debate del domingo pasado, es que lo más comentado haya sido la participación por unos segundos de una edecán que se encargó de repartir los turnos de participación a los candidatos, por encima del debate mismo, al igual que previo a éste lo fue la decisión de las dos televisoras más importantes, Televisa y TV Azteca, de no transmitir la disertación de los aspirantes presidenciales en sus canales de mayor cobertura, para difundir en su lugar un partido de futbol y un programa de concursos.
Según reporte del IBOPE, empresa que se dedica a medir las audiencias de la televisión en América Latina, el debate alcanzó 10.4 de rating, sobre 9.0 del partido de futbol entre el equipo propiedad de TV Azteca, el Morelia, y el regiomontano Tigres.
Sin embargo, el sentimiento generalizado es que el debate quedó debiendo, sobre todo por lo acartonado del formato, el hecho de que haya sido a partir de preguntas que los candidatos conocieron de antemano, y los errores de producción que fueron evidentes para todos los televidentes, como documentos que presentaron los candidatos fuera de cuadro, así como interrupciones a los participantes, supuestamente porque el tiempo de participación se les había agotado.
Debe reconocerse, empero, que sí hubo debate, y a la mayoría de las alusiones personales los candidatos y la candidata intentaron dar respuesta. Destacó la desenvoltura de Gabriel Quadri, quien sin embargo lució en momentos como patiño de Enrique Peña Nieto, descalificar “a los políticos” e indirectamente a Josefina y Andrés Manuel cuando lo criticaban. El propio Peña Nieto se notó que llegó bien preparado, y suponiendo los golpes que recibiría por parte de sus contrincantes, sobre todo Josefina Vázquez Mota y Andrés Manuel López Obrador. Lo golpearon, pero no lo derribaron.
Lo acartonado del formato obliga a revisarlo de cara al siguiente, y la democracia necesita buenos debates, no remedos como el del domingo. Deberá ser mejor el segundo, el 10 de junio, previo a las votaciones del 1 de julio. Los ciudadanos necesitan conocer más a los candidatos, sus propuestas y sus reacciones ante los golpes y los cuestionamientos. Todo debate implica confrontación de ideas, y denuncias si hubiera motivo. Nadie debe asustarse por eso, siempre y cuando haya sustento en la acusación, porque también tiene el votante derecho a saber si un candidato tiene historia negra.
Hito importante en la campaña, el debate debe servir a la claridad de ideas de los ciudadanos. Eso esperamos para el de junio.
COLOFON
Enrique Peña Nieto sabe cumplir; se comprometió a apoyar al candidato a la alcaldía moreliana por la dupla VEM-PRI Wilfrido Lázaro y viene a presidir su arranque de campaña el próximo domingo, en el Jardín Morelos de esta capital.
Hay que recordar que Peña Nieto, ha marcado como una prioridad el que nuevamente el Partido Revolucionario Institucional encabezado por Wilfrido Lázaro gane la alcaldía moreliana junto con su planilla.
Así las cosas, aunque pudiera existir fuego amigo, el CEN del PRI ha dado nuevamente todo su apoyo al exdiputado Wilfrido Lázaro, por lo que se espera que el PRI gane el Ayuntamiento moreliano el próximo primero de julio.
























