El año anterior en el Tecnológico de Monterrey, campus Lago de Guadalupe, en el Estado de México, se registró la explosión de un paquete bomba que iba dirigida a un profesor de la misma. Por fortuna su estallamiento sólo provocó daño físico sin mayores consecuencias a dos profesores del mismo centro educativo. Hasta el sitio del accidente llegó un grupo de la Procuraduría General del Estado, de la policía estatal y federal y elementos, indicaban las noticias, de la PGR.
Tuvieron que suspenderse las clases para que se pudieran efectuar las investigaciones respectivas. Del resultado de tales investigaciones no se sabe y finalmente el gobernador del Estado declaró que efectivamente el hecho era grave pero aislado.
Ha sido también del conocimiento en lo general que siendo gobernador enrique Peña Nieto, en el Estado de México han sucedido aspectos graves en las que públicamente se ha visto envuelto. Algunas entrevistas televisivas en CNN (con José Cárdenas) dan cuenta de lasa mismas y con seguridad, por la comunicación moderna que tenemos, todo lo que sucede se expande rápidamente y más en los jóvenes estudiantes que son inquietos y ávidos internautas.
En la presente campaña presidencial, la curiosidad de los jóvenes por saber de los candidatos presidenciales los ha llevado a solicitar su presencia en los campos universitarios y tecnológicos y por eso, enviaron las invitaciones respectivas. Al rechazo de esta invitación del candidato del PRI, para presentarse el 3 de mayo del presente año, un estudiante del tecnológico en Monterrey, N. L. y director del periódico Nueva Prensa, Jesús Escareño, dio a conocer que “se veía obligado a revelar que el candidato Peña Nieto había decidido no asistir a un encuentro con estudiantes de la institución debido a que se le negó la solicitud de tener acceso a un telepronter y a que la mitad del auditorio (sic) fueran acarreados por su parte”, provocando con esta “noticia” un revuelo en las redes sociales y desde luego, en la esfera de influencia del Tecnológico de Monterrey (www:sinemb argo.mx/11-05-2012).
Es importante señalar que el 3 de mayo, dos día antes de la invitación cursada a EPN, Andrés Manuel acudió al auditorio Luis Elizondo, de esa institución educativa en Monterrey, y durante la plática sostenida, los estudiantes del mismo lo interrumpieron repetidamente aclamándolo con gritos de “¡Presidente, presidente!”.
Erick Jiménez, quien estudió Ingeniería Biomédica en 1TESM, escribió al respecto que los estudiantes del mismo, habían superado la guerra sucia del 2006, y que mejor informados habían tomado la decisión de constituir un frente cívico para la reesructuración del país que se hunde en la desigualdad y en la tristeza misma que genera amillones de pobres.
Andrés Manuel ya había asistido a diferentes campus de la Universidad Iberoamericana y en la de Puebla (el 23 de abril pasado) le indicaron que la mayoría de ellos estaban cansados del abuso del poder, de la corrupción, de los fueros y los privilegios para pocos y de la desgracia para muchos. Agregaron que para ser definitivamente grande tendría él que estar con la gente y no por encima de la misma, entre otras cosas. En los centros educativos, en lo general, su recibimiento ha sido caluroso, afectuosa, ruidosa y diría, para estar a tono con el candidato del Frente Progresista, que ha recibido amorosas despedida, repitiéndose los gritos de “¡Presidente, presidente!”,
El ambiente contrastó totalmente con la actitud que los mismos estudiantes tuvieron con el ex gobernador del Estado de México, de tal manera que éste se vio prácticamente obnubilado y sin saber que hacer. Todo esto no ha sido gratuito para uno y para otro; el bombazo a los profesores quedó allí, en el olvido del gobernador, pero ha estado presente en ellos el recuerdo perenne de la agresión a estudiantes y pobladores de Atenco por defender, éstos, solamente sus tierras ejidales y oponerse a la construcción de un nuevo aeropuerto en las mismas. Agresión que terminó con la vida de varios jóvenes y con el encierro en las cárceles de muchos habitantes de Atenco. Lo anterior, no puede ni debe olvidarse.
A partir de esos encuentros estudiantiles con los candidatos presidenciales y que fueron motivo para que a los estudiantes se les acusara de que estaban siendo utilizados o manejados por Andrés Manuel para hostigar a Peña Nieto, se le ha revertido al mexiquense de tal manera que en los últimos días ha habido grandes manifestaciones, en todo el país de repudio al abanderado del PRI.
Lo curioso de tal trama, si se m e permite la frase, es que los iniciadores de esta “revolución estudiantil, no son los estudiantes de las universidades públicas sino de instituciones privadas que tienen colegiaturas no accesibles para la media de los estudiantes.
























