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Los mexicanos acabamos de pasar por un proceso electoral competido, millones de personas se identificaron con las distintas propuestas políticas y otros tantos expresaron su desencanto ante la falta de alternativas que representaran sus intereses; sin duda, el tema que durante los últimos meses dominó el debate público, las pláticas de café, las discusiones en redes sociales, etc. fue el de las elecciones. Como es normal, este proceso hizo evidentes las distintas visiones que tenemos los mexicanos, nos confrontó y dividió, pero también, logró algo que solo la elección del ejecutivo federal puede lograr: activar políticamente e interesar en temas de relevancia pública a grandes sectores de la población.
¿Ahora qué sigue?
Si bien la elección pasada logró activar a sectores apáticos, el furor de las elecciones no puede ni debe acabarse en los próximos días o meses. Debe transformarse y convertirse en un compromiso ciudadano de verdad. La democracia no se agota en el voto, la democracia se construye día a día participando: criticando, vigilando el trabajo de las autoridades y proponiendo.

Es momento de que los mexicanos nos unamos por un México mejor, y ésto sólo se va a lograr si reconocemos en el otro a un ser humano con los mismos derechos y obligaciones que uno mismo, con el mismo derecho a ser feliz y las mismas obligaciones ciudadanas.
Estar unidos no significa cancelar nuestras diferencias para convertirnos en copias de un mismo molde. Estar unidos no significa negar la pluralidad democrática, significa ser demócratas a pesar de la diferencias. Estar unidos significa someter nuestras diferencias al diálogo, ser conscientes que no somos poseedores de la verdad absoluta y entender que sólo a través del diálogo, el abandono del individualismo exagerado y dando lo mejor de nosotros mismos vamos a lograr tener el México que tanto queremos. Por mi parte y México SOS me comprometo a seguir trabajando por un México más seguro y más justo. ¿Tú, como ciudadano, a qué te comprometes?
Sería bueno que todos hagamos un ejercicio y honestamente veamos en qué nos estamos comprometiendo. Es muy fácil exigirle al gobierno que dé, sin embargo para que una nación prolifere se necesita de la ciudadanía. Todos podemos poner nuestro grano de arena con simples acciones como: no dar mordida, no pasarse los altos, no tirar basura en la calle, respetar la zona peatonal tanto como automovilista, como peatón, respetar al de enfrente, al de lado, amén de tener las mismas ideologías o no que tú, no tirar agua y algo muy importante, denunciar, tenemos que empezar a denunciar las actividades ilícitas, dejar de tener miedo y unirnos para que nuestro país sea un mejor México.
Finalmente, quiero resaltar que partir del próximo primero de diciembre, el nuevo Presidente electo, se encontrará con una ciudadanía participativa, informada, que evaluará el desempeño del gobierno, una ciudadanía que no quitará el dedo del renglón, una ciudadanía exigente, pero también una ciudadanía dispuesta a colaborar con las autoridades.