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El conflicto postelectoral ha tomado un sendero muy peligro para el país. Andrés Manuel López Obrador jamás aceptará la derrota, aunque la razón no le asista. Felipe Calderón Hinojosa rompe con el protocolo procesal y pierde el control sobre la dirigencia de su partido. Enrique Peña Nieto se congratula con las felicitaciones que recibe de los presidentes de América y Europa, al tiempo que se enfocan las baterías en contra del instituto político que lo apoyó y le dio el triunfo en las urnas.
Los pasos bien medidos que ha dado el tabasqueño ya despertaron la duda entre la ciudadanía, respecto a que si fueron los narcotraficantes los que financiaron parte de la campaña proselitista. No hay pruebas contundentes sino versiones “que la autoridad debe investigar y aclarar”, según la cómoda posición de Andrés Manuel, quien ahora repite lo que hizo cuando perdió las elecciones para gobernador de Tabasco y llenó de cajas con papeles el piso de la Plaza de la Constitución.
Además su poder de convencimiento consiguió que Maderito –el senador que también cobra como presidente nacional del PAN- se adhiriera a Jesús Zambrano, dirigente del PRD y una de las dos cabezas de “Los Chuchos”, para lanzar la acusación en contra del Revolucionario Institucional y contra Enrique Peña Nieto, candidato triunfador del 1 de julio, por lavado de dinero o sea que se empleo dinero de ilícito origen para la campaña.

He ahí una incongruencia política. Apenas hace unos días, Calderón Hinojosa recibió en la biblioteca Miguel Alemán, de Los Pinos, a Peña Nieto y con ello válido la victoria del mexiquense, lo que comentaré más adelante. Horas más tarde Gustavo Enrique Madero Muñoz aparece atacando al hombre que todo indica en septiembre próximo será declarado Presidente Electo, por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. ¿Ya tiene Maderito autonomía para hacer alianza con los que siguen calificando de espurio e ilegítimo al Presidente Calderón Hinojosa?
El daño que se causa a México es muy comentado fuera de nuestras fronteras. Internamente la situación es delicada porque el movimiento social que se inició la mañana del 11 de junio en las instalaciones de la Universidad Iberoamericana, ha crecido y es aprovechado por quienes están organizados para impedir la imposición de Peña Nieto. No se trata de un movimiento estudiantil universitario sino la realización de eventos eminentemente políticos que incluyen ataques a todas las instalaciones de Televisa para impedir, dicen, que transmitan los Juegos Olímpicos, además de marchas “contra la imposición” a celebrarse en diferentes ciudades de la República.
SE JUNTAN EL AGUA Y EL ACEITE
Así como sorprendió el encuentro del Presidente Calderón con el candidato vencedor de las elecciones presidenciales, de la misma manera ocurrió con la integración de la mancuerna Zambrano-Madero, el PRD y el PAN unidos por mismo cordón umbilical. El perredismo jamás ha reconocido la legitimidad del Presidente Calderón, recuérdese el 1 de diciembre de 2006 cuando le impedían entrar al salón de sesiones de la Cámara de Diputados y en este final del sexenio se juntan “el agua y el aceite”.
No entiendo quién convocó a quién para la reunión en Los Pinos. Parece que uno de los dos tiene prisa porque llegue el 1 de diciembre, tanto el que se va como el que llega. Peña Nieto aún no es Presidente Electo, por lo tanto su visita a la residencia presidencial no tiene una justificación plena. Es un hecho histórico, porque el Presidente de México no recibió a un ciudadano mexicano común y corriente.
Luego de hacer su denuncia ante los representantes de los medios de información, de ponerse de pie y abrazados, Madero levantando la mano derecha semiempuñada y Zambrano saludando con la mano izquierda con la palma hacia el frente, manifestaron que irían a la Procuraduría General de la República para informarle a la titular de la dependencia, la joven, guapa e inexperta licenciada Marisela Morales Ibáñez, que ellos suponen tener datos de que el PRI pagó con recursos de origen desconocido.
Para nada resulta extraño ni es noticioso que los partidarios de López Obrador hagan declaraciones y firmen documentos en contra del PRI o de Peña Nieto, esa es su postura “antes, durante y después” de la campaña que formalmente empezó el viernes 30 de marzo de 2012. Pero que el presidente nacional del Partido Acción Nacional lo haga, revela la forma tan discordante de pensar (si es que piensa) y de actuar, cuando el panista número uno está buscando la conciliación con el sucesor.
En sus declaraciones periodísticas mancomunadas dejaron claro que:
“Tenemos la certeza de que existen aquí evidencias fuertes, contundentes, del manejo ilegal de recursos durante esta campaña y estamos haciendo la petición respetuosa para que esto se desahogue y se aclare antes de la calificación de la elección por parte del tribunal electoral y no posteriormente”. Para Maderito y “Chucho” el dinero “puede ser robado, puede ser una evasión de impuestos, puede ser dinero que se saca de una empresa o del gobierno, de los gobiernos estatales” y para ellos eso es “lavado de dinero”. Dejaron para el siguiente paso afirmar “fueron los narcotraficantes los que pagaron la campaña”.
¿Dejará don Felipe de Jesús Calderón Hinojosa que Maderito le obstruya su buen trato con Enrique Peña Nieto?
Publicado en la Revista Gurú Político (http://www.gurupolitico.com)  y reproducido con la autorización de su Director.
Periodista, articulista, comentarista en Radio y Televisión. Ha sido Jefe de Información y Director de Noticiarios de Canal 11 del Instituto Politécnico Nacional; Magistrado Numerario Fundador Tribunal Superior Agrario; Coordinador General de Comunicación Social del Gobierno del Estado de México; Representante del Gobierno del Estado de México en el D.F.; Director del Centro de Estudios de Justicia Agraria “Doctor Sergio García Ramírez” del Tribunal Superior Agrario y Director periodístico de la Agencia Mexicana de Información (AMI). Autor del libro “Bob Kennedy y los Asesinos sin Cara”. 1968. Autor del libro “La Radio, El PRI y El Destape”. 1988. [email protected] Twitter: @JorgeHyV