Se ha dicho que la intervención del Estado en la economía sirve para combatir la pobreza, evitar los abusos de los empresarios y hasta para evitar las crisis económicas.
En todos los países se da la intervención del Estado por diversos motivos y en diferentes grados. El sistema económico y político determinará el grado de intervención del Estado.
En el pasado, los gobernantes no se preocupaban por justificar su intervención en la economía, ya que contaban con el poder físico suficiente para intervenir no sólo en la economía, sino en todos los aspectos de los gobernados.
Uno de los argumentos más usados en nuestros días es que el Estado interviene porque busca el bienestar colectivo. No obstante, este argumento dejó de tener valides cuando los gobernados se dieron cuenta que esas intervenciones sólo aumentaban el poder y el control de los gobernantes sobre los gobernados, a costa de sus bolsillos.
A raíz de la crisis de 1929, cuando las tesis de John Maynard Keynes tomaron fuerza y le dieron a los partidarios de la intervención nuevos argumentos para justificar la intromisión del Estado en la economía. Al adoptar Roosevelt estas políticas se difundieron rápidamente por todo el mundo y aún tienen fuerte influencia en diversos círculos de economistas, en mayor número ubicados en América Latina.
Keynes afirmaba que cuando la economía se estanca, algunas empresas empiezan a despedir trabajadores, al aumentar el desempleo, baja el consumo, al bajar el consumo, las empresas despiden a más gente y así, hasta llegar a la crisis económica. Keynes proponía, para evitar esta caída el aumento del gasto público y la creación de un déficit presupuestario.
En épocas de Roosevelt, el gobierno contrataba cuadrillas de trabajadores para cavar agujeros que otras cuadrillas, un par de kilómetros más atrás, tapaba. La idea de esto era que el sueldo de estos trabajadores se iba al consumo, lo que paraba la caída de la economía.
Keynes también proponía aumentar el circulante. Al ver que baja el poder adquisitivo de la moneda, prefiere gastar que ahorrar. Con el dinero barato, se bajaban las tasas de interés.
El problema es que este aumento artificial de la demanda lleva a peores y más profundas crisis, como lo demuestra el caso reciente de Grecia.
El gran fallo de esta teoría es que la producción no puede aumentar de la noche a la mañana. Es limitada y requiere un tiempo para su aumento. Al aumentar la demanda sin que aumente la producción, los precios suben, al subir los precios, los salarios tienen que aumentar, al aumentar los salarios sube la demanda… las políticas keynesianas logran retrasar las crisis, proyectándolas al futuro con mayor fuerza.
EL meollo del asunto no es si el Estado debe intervenir o no en la economía, o si los motivos son nobles y buenos. Lo que importa aquí son los resultados de esa intervención. Los errores del Estado en la intervención los pagamos todos, ya sea por inflación, escasez, desempleo o aumento de pobreza.
Cuando el Estado tiene un alto grado de intervención no sólo afecta la vida económica de los gobernados, sino también su libertad.
La limitación o coacción a la libertad económica es muy grave, porque es la base de todas las demás libertades. No se trata de ver la intervención estatal en términos de izquierda o derecha, sino en términos de los resultados que produce.
Se dice que el Estado debe orientar la economía, como la corriente de un río; pero orientar la economía no significa apropiársela. El papel del Estado en la economía debe ser subsidiario. No se trata del hombre al servicio del Estado, sino el Estado al servicio del hombre. El gobierno debe crear las condiciones necesarias para el buen funcionamiento de la economía, no apropiarse de ella.
Publicado en la Revista Gurú Político (http://www.gurupolitico.com) y reproducido con la autorización de su Director.
Doctor en ciencias políticas por la Johannes Guttenberg Universität de Mainz, Alemania. Consultor, conferenciante e instructor de temas empresariales, políticos y académicos en México, Centro, Sudamérica y Europa. Editorialista en diversos medios electrónicos e impresos desde 1989. danielcastillobriones.webnode.mx Twitter: @d_castillo_b
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