Cuatro larguísimos años han transcurrido desde la ascensión a la primera magistratura del país del ex gobernador del Estado de México, cuya administración se ha significado tanto por su incompetencia administrativa como por la serie de equívocos que  en materia de geografía física ha tenido y por la suma de burradas expresadas y realizadas en sus frecuentes intentos de oratoria tanto en Español, como en el idioma Ingles del que ha demostrado tener poco o nulo conocimiento de esta lengua.

Desde luego que no es obligatorio constitucionalmente que el presidente de la República hable el idioma de William Shakespeare, pero quien sea el representante político de nuestro país, si esta moral y constitucionalmente obligado  a respetar tan alta investidura.

En estos cuatro tristes años de una conducción política y económica totalmente lamentable,  ha esparcido de Este a Oeste y de frontera a frontera  una imagen de incultura y desconocimiento de la administración pública y esparcido sus garrafales expresiones verbales por doquier, que al menos han servido para que los mexicanos en su mayoría nos carcajeamos de la triste figura quijotesca.

Sus torpes y frecuentes ridículos comentarios nos han recordado con frecuencia al famoso “mimo” Mario Moreno,  a quien se le conocía internacionalmente por sus expresiones deshilvanadas y equívocas pero que nos hacían reír a carcajadas. Sus cantinflesco vocabulario así como sus mímicas expresiones nos llenaban pues de alegría y en cambio, las de Peña Nieto,  dan pena local e internacionalmente.

Por desfortuna hay  en su larga lista de errores (o más bien, horrores) políticos y verbales en las que fue ocasionalmente acompañado por un partido político que naciendo de la esperanza ha caído en el ocaso. Sus malandrines  dirigentes hicieron un pacto con Peña Nieto y le permitieron abrir los veneros del petróleo heredados por la naturaleza para entregarlos al gran capital internacional. Seguro estoy que esos malandrines están arrepentidos  e hincados, perdón, hinchados de dinero que les regaló el diablo.

Estamos a poco menos de dos años de que termine esta desadministración política nacional. El peso se ha devaluado y está más allá de los veinte pesos por un billete verde. Por lo mismo, el salario mínimo ya es un salario enano como los son los enanos del tapanco, quienes viven tiempos de jauja tanto por las dietas recibidas como  por la gratificación especial por sus republicanos trabajos en el Congreso de la Unión.

Terminamos pues este año con una incompetencia gubernamental enorme, con un racionamiento prácticamente de gasolina en un país en donde el petróleo todo era nuestro y ahora, prácticamene en manos  extranjeras como lo estaba antes de la Expropiación Petrolera de 1938.

En fin, la historia ya la sabemos; lo  que ignoramos y nos da miedo son las torpezas que pueda cometer este inútil gobierno en su último tercio. Los toros que se presume sean acorralados para este tercio, más bien son vacas con cuernos despuntados, de ganaderías muy quemadas, desinfladas, sin casta alguna, que se desinflan con el primer capotazo y no se diga, con el primer “trincherazo”.

En fin, estamos terminando el año  y hay que festejar el que sigue, a sabiendas de las pésimas condiciones que se avecinan.

En fin a pocos días de que se cierre 2016, van mis mejores deseos a los lectores que tengan la mala suerte de leer  mis desarticulados artículos. ¡Felliz Ano y un prospero 2017.

 

 

 

 

 

Este gobierno conjugó a un grupo rtamudez, a lo peor de loss  un gobierno realmente asombroso precisamente por su incompetencia

 

 

a las  puertas del Infierno al autorizarle al haber sido d que comwetidos

errónea, lo menos que

por oa lo que si está obligado moralmente es a no denigrar la figura simbólica de quien en el orbe representa a México. nuestro país ste idioma o que trate de cantinflar como lo hacía el famoso cómico cinematográfico. Esparcidas sus tonterías a lo largo y ancho del país, así como en el extranjero, logró ridiculizar a nuestro país. rizar sus ridiculeces pretendiendo hablar cuando apenas conoce las vocales en Ingles cuando viajes ridícusus viajes internacionales y en . la  incompetencia  gubernamental habida , pero so solamente por éstatadesde luego por sus deshonestidades y ridiculeces protagónicas que han avergonzado a todos los mexicanos., , sino además por su deshonestidad, o, risible e impopular (y todavía faltan setecientos y más días) que a pulso seguramente de estupideces  habrá de terminar con su mandato. Su accionar inadecuado, junto con las rapacerías realizadas por sus principales auxiliares llamados  pomposamente “secretarios”  ya no generan enojo sino vergüenza. Peña Nieto,  está muy lejos de ser un estadista y se ha ganado el hazmerreir y el desprecio popular.

Son muchas pues las regadas del Sr. Peña Nieto y como él mismo lo ha dejado asentado públicamente “¡será el tiempo y la sociedad en lo general la que determine el índice de popularidad!” que es justamente en el único pronóstico en el que la población mayoritaria está de acuerdo con él.