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Al igual que los funcionarios federales, Grupo Televisa se deslindó de las declaraciones en su contra que hizo Joaquín Vargas Guajardo, presidente ejecutivo de MVS.

Comunicaciones, durante una conferencia de prensa en la que MVS acusó al gobierno federal de chantajear a la compañía a cambio de diversos beneficios para la televisora de San Ángel.

A través de un comunicado, Televisa dijo que el tema central que afronta MVS es un diferendo con el Gobierno sobre el monto de la contraprestación que tiene que pagar al Estado mexicano.


“Televisa es ajena a esas discusiones”, dijo la empresa en un breve comunicado.

La empresa manifestó que se ha desistido de litigios respecto al nuevo programa de licitaciones de frecuencias de televisión, con el fin de impulsar una mayor competencia.

“Ojalá MVS se sume a una era de apertura, modernidad y competencia, en beneficio de los consumidores mexicanos”, dijo Televisa.

Previo al mediodía, MVS denunció de manera pública a tres funcionarios del gobierno federal, dos de ellos en activo y otro en vías de llegar al Senado de la República, de condicionar la renovación de sus concesiones en la banda de 2.5 Gigahertz (Ghz) a cambio de diversos actos en favor de Grupo Televisa, así como el despido definitivo de la periodista Carmen Aristegui.

Vargas dijo que Alejandra Sota, titular de la oficina de comunicación social de Los Pinos; Dionisio Pérez-Jácome, titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y Javier Lozano, senador electo por Acción Nacional, tuvieron diversas reuniones desde febrero del año pasado, donde se solicitaba la renuncia de Aristegui a cambio de renovar licencias en la 2.5 que vencieron, en algunos casos, desde 2005.

Vargas expresó que el anunció de la semana pasada de la SCT sobre el rescate de la banda de 2.5 Ghz y su posterior licitación, indica “que la decisión ya estaba tomada y que al final del camino, fuimos engañados”.