En México, es cierto que las campañas anti bullying se han implementado en un gran número de escuelas, pero lamentablemente no han tenido suficiente impacto para eliminar el fenómeno que vive un alto porcentaje de niños y jóvenes, una cifra aterradora que debe disminuir lo antes posible.
De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), México se encuentra en primer lugar a escala internacional en el número de casos de acoso escolar, a nivel secundaria, lo peor es que el fenómeno prolifera cada vez más y ya cobró la vida de un niño de primer año de primaria.
Es el caso del pequeño Jonatán, un niño del estado de Jalisco quien a sus siete años murió a causa del llamado bullying.
Sus padres al declarar lo ocurrido, precisaron que el pequeño Jonatán sufría acoso escolar por parte de otro niño quien le introdujo la cabeza en un escusado, hecho que provocó una infección mortal en los pulmones de Jonatán.
Hasta la fecha, los padres del menor exigen justicia, pues el niño agresor también victimiza a otros compañeros. Para ver el caso completo da clic en la liga: http://www.oem.com.mx/eloccidental/notas/n2910647.htm.
Por su parte, el psicólogo Manuel Herrera Castillo, de Psicología para Todos señaló que el acoso escolar es un problema que surge en casa, “el verdadero mal surge porque en casa no existe la confianza suficiente ni la comunicación adecuada, debemos decirle a los hijos que nada merece ser acosado. El caso de Jonatán es muy lamentable y lo peor es que sus padres fueron los últimos en enterarse del infierno que vivía su hijo, casi siempre es así porque el menor se siente culpable de la situación”.
El especialista aseguró que los padres de familia muchas veces son los culpables de tener hijos acosadores, “hay que hablar del tema en casa, comúnmente no sabemos si nuestro hijo intimida o es intimidado en el salón, y los que saben simplemente no lo quieren reconocer justificándose con la frase ‘es cosa de niños’ una muerte no es cosa de niños, hay que estar al pendiente y solicitar ayuda lo antes posible”.
Herrera Castillo agregó que el bullying tiene una fuerte relación con la violencia que se vive en casa, “la violencia familiar que vive un niño acosador, la ejerce con sus compañeros, hay que ayudarlo y no solamente verlo como la oveja negra del salón, es un problema social que todos debemos tratar”.
Por otro lado, el sitio psicólogoescolar.com publicó algunas recomendaciones útiles para que los padres ayuden al niño víctima del bullying:
• Si un niño se queja de acoso, debemos creerle. Le pediremos detalles de la situación y llevaremos un registro o diario de lo que nos vaya contando.
• No debemos culpabilizar en ningún sentido al niño por lo que le está sucediendo. El es sólo una víctima de la situación.
• No es buena idea pedir al niño que se defienda o que devuelva los golpes, ya que por lo general el acoso suele ser más fuerte, además de que la pelea le puede servir de justificación para continuar el maltrato.
• Lo más urgente que debe hacer es pedir una entrevista al tutor de su hijo. La escuela debe conocer la situación como punto de partida para solucionar el problema y evitar que vuelva a presentarse en el futuro.
• Debe también apoyar a su hijo. Puede pasar más tiempo con él, darle confianza, animarle a expresar sus sentimientos, darle la posibilidad de colaborar para sentirse útil, etcétera.
•Si usted no es capaz de ayudarle en ese sentido, puede recurrir a un psicólogo o inscribirle en un curso de habilidades sociales donde se practiquen tales conductas.
•También es conveniente animarle a participar en situaciones sociales (equipos deportivos, grupos scouts, etc.) de modo que mejoren sus habilidades sociales y se encuentre más a gusto consigo mismo.
Recuerda que el bullying no solamente es un “juego de niños”, es un problema de vida o muerte, pon manos a la obra y platica con tu hijo al respecto.























