Por: Moisés Romero
“Y todo para mantener viva la esperanza, para seguir creyendo en el Gran Milagro, para que la bicicleta, esa bicicleta, que sólo funciona con piñón fijo, siga en pie ¿Es posible la manipulación de cifras y estadísticas por parte de los Gobiernos para hacernos creer lo que no es en asuntos económicos, sociales, políticos y demás? ¿Cómo explica usted, estimado director, que cifras que hoy conocemos conlleven más tarde una revisión brutal. En España ya nos hemos dado de bruces con el asunto. Pensábamos que la contabilidad creativa era propia de República bananeras, pero no. El Instituto Nacional de Estadística sorprendió el lunes a todos cuando revisó a la baja la tasa de crecimiento anual del Producto Interior Bruto de 2011 en una mayor magnitud de lo que suele ser habitual en este tipo de ajustes. En medio de la segunda recesión de la economía española en tres años, el INE dijo que el PIB del país creció un 0,4 por ciento en 2011, frente a una tasa anual del 0,7 por ciento anunciada originalmente el pasado mes de febrero. El INE también recortó en dos décimas el PIB anual de 2010 hasta el -0,3 por ciento a la vez que mantuvo sin cambios los tasas anuales de 2008 y 2009 al -3,7 por ciento y 0,9 por ciento, respectivamente…”
“¿Repúblicas bananeras? Y las que no lo son ¿Cómo Estados Unidos, la denominada primera potencial del mundo, falla tanto el tiro y admite tres revisiones de sus grandes cifras macro de tal modo que lo que se dijo es un principio queda deformado al final? ¿Se trata de preparar a los mercados para lo peor o de evitar que suceda lo peor en los mercados? Hace tiempo supimos que Grecia (presumo que habrá más países en la misma cuerda) manipuló estadísticas con la ayuda de la banca de inversión de EEUU. Luego, que Portugal hizo lo mismo (el déficit público de Portugal se situó por encima de lo informado) y España, también sigue ahora el mismo guión como antes lo siguió en materia de contabilidad del déficit…”
“¿Estamos seguros de que estas malas prácticas ya ha terminado? ¿Cree usted que los Gobiernos nos tienen anestesiados? Con o sin anestesia, el traspaso de poderes del PSOE español al PP español ha estado plagado de trampas en la contabilidad: hay mucha más mierda debajo de las alfombras de la que se dijo y, lo que es peor, aún hay mucha podredumbre escondida”, escribe vía e.mail Alejandro Granados, desde Valencia.
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Como he repetido en numerosas ocasiones, LACARTADELABOLSA no contesta a sus lectores sobre estos ni otros asuntos relacionados con la inversión personal. Tratamos de ayudar, en cualquier caso, a moverse por el complejo mundo de la Bolsa, la Inversión, la Economía y Las Finanzas. Como verán a continuación, en algunos apuntes elegidos, la percepción de la manipulación estadística es más patente en Latinoamérica, que en el resto del mundo. Sospecho, no obstante, que en los próximos meses y años conoceremos más casos en esta dirección. Y no sólo en Latinoamérica, porque, en efecto, Gobiernos y Grandes Organismos Supranacionales intentan desde hace años, que la Burbuja Global no estalle.
“La manipulación de estadísticas no sólo es posible sino permitido por algunos prohombres en tiempos de Crisis para evitar estallidos en los mercados. En tiempos de Crisis este fenómeno se agrava. No hay distinciones entre países. Se trata de ganar tiempo, pero no siempre se consigue”, me dice uno de mis gurus favoritos.
Y ahora, les dejo con algunos apuntes en esta dirección:
***La manipulación de estadísticas o de cifras es algo común en nuestro medio. Apelar a los guarismos, al menos en principio es una forma de darle credibilidad a nuestro discurso, dado que las cifras o las estadísticas conferirían precisión. Pero hay gente que se empecina en usarlas para engañar y/ o confundir, puesto que las emplea fuera de contexto.
Para mencionar estadísticas es relevante saber quien las recopiló y con cual procedimiento, cuantas personas constituyeron la muestra para la misma, cuál fue su proceso de selección, qué preguntas concretas se hicieron, cómo exactamente se formularon las mismas y, si en las entrevistas no se emplearon técnicas como: apelación a la lástima, apelación a la culpabilidad, apelación al miedo, apelación a la sinceridad o, en general, argumentos aparentes.
***Hasta ahora el Gobierno ha llevado la delicada cuestión de la manipulación de las estadísticas que lleva a cabo desde 2007 al terreno que más le conviene. Pese a desarrollar sólo gestos cosméticos que no alcanzan para recuperar la credibilidad del Indec, pero que calman a los inversores especulativos, logró restarle preponderancia al tema en la agenda pública.
Sin embargo, la oposición, que ha demostrado tanta habilidad para el entretejido de la conducción de las comisiones en el Parlamento, tiene la oportunidad histórica de cumplir con una de sus promesas preelectorales e impulsar un verdadero cambio en el Indec, que implique el llamado a concurso de los funcionarios con poder de decisión y una verdadera autonomía respecto del humor del funcionario de turno.
Así lo pidieron los representantes de la universidad pública a los que algunos sectores progresistas tildaron de “soberbios” en los últimos días.
***Cuando en enero pasado las autoridades decidieron intervenir el INDEC, diferentes especulaciones comenzaron a circular en torno a las razones que habrían llevado a esa determinación. En especial, porque la intervención se concentró en la manipulación del índice de precios al consumidor (IPC). Tres motivos aparecen como los más evidentes.
El primero, y sin que ello implique un orden de prelación, apunta a la importancia de desactivar expectativas negativas sobre el comportamiento futuro de los precios que, en un año electoral, podrían dañar la imagen positiva del gobierno.
***Economistas, empresarios y políticos que fueron consultados por el diario LA PRENSA sobre la manipulación que ha hecho el régimen de Daniel Ortega de algunas estadísticas para engañar a la opinión pública “tratando de hacer creer que ha reducido la pobreza en Nicaragua”, advirtieron que esa manipulación pone en riesgo “la credibilidad” del Gobierno ante los países donantes. Pero, ¿cuál es la credibilidad que tiene este Gobierno? ¿Acaso los representantes de países como Estados Unidos y la Unión Europea, no le han retirado la confianza al régimen de Ortega y con ella importantes programas de ayuda financiera?
























