Tras celebrar su cumpleaños 46 el pasado domingo, Salma Hayek sigue festejando su vida y logros, y anteayer lo hizo en Francia, pues el Festival de Cine Americano de Deauville le realizó un homenaje por su trayectoria fílmica.
“Me sorprendió un poco cuando me enteré de la noticia (del reconocimiento), y tuve una sensación extraña, incómoda, (me sentí) un poco apenada.
“Cuando empecé, me dijeron que era imposible para mí, una mujer con acento mexicano, entrar a este negocio excepto en papeles de criada o de pareja de narcotraficantes. ¡Ahora soy la reina de un cartel!”, aseguró, ante medios internacionales y una concurrencia que la ovacionó de pie, en referencia a su papel en “Salvajes”, cinta que promueve en Europa.
Según información del británico “Daily Mail” que reproduce el diario “Reforma”, la veracruzana se mostró elegante y sensual, además de humilde y feliz de recibir el cariño de los franceses, país donde reside en forma alterna con Estados Unidos.
La actriz asistió a la ceremonia con su esposo, François-Henri Pinault, y su hija, Valentina Paloma, próxima a cumplir 5 años y quien, a pesar de su timidez, posó contenta para las cámaras sin soltar a sus padres.
El homenaje a la actriz dentro del certamen, el cual arrancó el 31 de agosto y finalizó ayer, estuvo aderezado por una rueda de prensa y la inauguración de una cabaña de playa en Deauville que recibió el nombre de la actriz.
“Tengo 46 años y nada de bótox”, bromeó ante más de 60 medios internacionales, algunos de los cuales consideraron su presencia como una de las más amenas en las 38 ediciones del festival.
El sentido del humor de Salma sobresalió cuando le preguntaron cómo se sentía por haberse reencontrado con Oliver Stone después de filmar “Camino sin retorno” (1997). “Fue Jénnifer López (quien apareció en el filme), pero es normal que te equivoques, debí ser yo”, remató.
Salma | Más detalles de su encuentro con la prensa
La actriz se dio tiempo para recordar sus inicios en el cine y su vida en Veracruz.

























