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Mantener una condición saludable es lo que recomiendan los doctores, sin embargo, en este mundo consumista hay muchos adultos que más allá de querer estar sanos padecen la obsesión por la eterna juventud conocida como síndrome de Peter Pan.
De acuerdo con los especialistas, estas actitudes vienen acompañadas con crisis de parejas porque no pueden mantener un proyecto compartido; son más comunes en hombres que en mujeres quienes a partir de los 30 años cuando comienzan a rechazar comportamientos que los hacen ver “viejos”.
En entrevista con yoinfluyo.com, Sandra Tafolla Peña, especialista en psicoterapia psicoanalítica señaló que el síndrome del Peter Pan por más extraño y chistoso que parezca es preocupante, “son adultos inmaduros; su vestimenta, irresponsabilidad, dependencia y otras actitudes no adecuadas a su edad los delatan, lo peor es que por su inmadurez emocional son incapaces de crecer, y su alegría y seguridad suelen ser una máscara que esconde su inseguridad y temor a no ser aceptados”.
Estas personas se esconden detrás de excusas o mentiras para así “justificar” su actitud infantil, “suelen hablar de muchos proyectos, negocios y experiencias increíbles así como de nuevas aventuras amorosas entre otras fantasías, las cuales casi siempre imposibles y exageradas les permiten eludir sus responsabilidades y poder culpabilizar a los otros de las cosas negativas que les ocurren, son como los ‘reyes’ de las escusas por nombrarlos de alguna manera”, profundizó Tafolla Peña.
La especialista, mencionó algunos  síntomas reflejados en todo aquel que padece el síndrome de Peter Pan:
– Considera que el compromiso es un obstáculo para su libertad.
– Mantienen cierta obsesión por la juventud, etapa que suele tener idealizada intentando negar su madurez.
– Sienten temor a la soledad.
– No toma en serio la responsabilidad y otros optan por hacer lo que a él le toca.
– Altamente inseguro y con baja autoestima, por eso su falsa y exagerada.
– Su actitud se centra en recibir, pedir y criticar pero no se molesta en dar o hacer. Esto hace que viva centrado en sí mismo y en sus problemáticas sin preocuparse demasiado por lo que le sucede a las personas a su alrededor.
– Se siente permanentemente insatisfecho con lo que tiene pero no toma iniciativas para intentar solucionar su situación. En palabras sencillas diríamos que es una persona que lo quiere todo pero no desea esforzarse para lograrlo.
Cabe destacar que así como existe este síndrome en hombres, también está otro más frecuente en las mujeres. Conocido como síndrome de Wendy, Concepción Etiens, psicóloga de la clínica Arga de Madrid explica que este otro se presenta más en madres o parejas  que suelen justificar las “niñerías” de estos adultos incapaces de crecer y soportan, e incluso alientan de manera involuntaria, la actitud infantil y enfermiza del Peter Pan de turno.
El síndrome de Peter Pan es complicado ya que la mayoría de las veces no es reconocido por quien lo padece, los especialistas recomiendan la terapia psicológica y el apoyo de sus parejas o familiares.
Si existe un caso similar en tu hogar o con un ser cercano no dudes en apoyarlo para que así viva en la realidad que seguramente es mejor que su mundo falso. Evadir responsabilidades y “dejar” de madurar trae muchas consecuencias que a la larga d.
 Es importante señalar que aun no existe evidencia que muestre que el síndrome de Peter Pan sea una enfermedad psicológica ya que no se encuentra listada en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales de la Organización Mundial de la Salud.
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