Es fin de año, y por estas fechas todo articulista o periodista que se respete anda de vacaciones, los periódicos disminuyen su tiraje y la mera verdad, en este que país que poco lee, pues se lee aun menos.
Para esta ocasión y en espera de que contar cuando menos con un par de lectores, rescato un articulo no muy nuevo, pero que lamentablemente continua tan vigente como cuando se creó.
Aclaro que desconozco quien es el verdadero autor de esta “carta”; eso en el caso de tener un autor concreto pues sospecho que es un compendio de consideraciones que algunos desocupados y otro no tanto han hecho al reflexionar sobre las condiciones económicas de México y la poca y deformada información que tiene el publico sobre estos asuntos.
La dichosa carta circuló en su momento como correo masivo y también se encuentra en diversos blogs. Va el texto.
“Querido amigo mexicano: Como se ve que los árboles no te dejan ver el bosque. Cómo puedes quejarte y llamarte pobre, cuando eres capaz de pagar por un metro cubico de agua más del doble de lo que pagan aquí en los EUA; cuando te das el lujo de pagar tarifas de electricidad, gas y de teléfono un 60% más caras de lo que cuestan en EUA. O cuando por un carro normal que a mí me cuesta un máximo de US$ 20,000 tu puedes pagar por el mismo US$38,000 porque tú si puedes darte el gusto de regalarle $18,000 dólares al gobierno y los gringos no.
Pobres son los habitantes de Florida o de California (el estado más caro de EUA), por eso el gobierno estatal, teniendo en cuenta su precaria situación financiera cobra solo el 2% de IVA (hay otro federal del 4% que da un total del 6%) y no como ustedes que pagan más del doble.
Además, son ustedes los que tienen “impuestos de lujo”, como IEPS (Por alcohol, cigarros, puros, cerveza, vinos etc.) Que alcanza hasta el 120% del valor original, otros como ISR (impuesto sobre utilidades y sueldos), impuesto sobre automóviles nuevos (ISAN), IMPAC (impuesto a los bienes de las empresas). Impuesto a los inventarios (impuesto a las mercancías de las empresas), El 2% sobre hospedaje; (impuesto adicional por renta de habitación hotelera)
Por que si ustedes no fueran ricos, ¿qué sentido tendría tener unos impuestos de ese calibre? ¿Pobres? , ¿De dónde? , un país que es capaz de cobrar el ISR por adelantado como México, necesariamente tiene que nadar en la abundancia porque considera que los negocios de todos sus habitantes siempre tendrán ganancias. Los pobres somos nosotros que no pagamos impuestos sobre la renta si ganamos menos de US $3,000 al mes por persona (mas ò menos $ 51,000.00 pesos mexicanos)
Las tarjetas de crédito les cobran alrededor del 60% de intereses (entre comisiones, uso de cajeros etc.) ¡eso es ser rico! no como en EUA que apenas cobran el 8% anual generalmente (7.8%), justamente porque no están en condiciones de pagar mas
.
Supongo que, como todo rico, tienes un carro y que estas pagando un 8% ò 10% anual de seguro; si te sirve de información, yo pago solo US $345 por año (cerca de $5,800 pesos) Y como te sobra el dinero, tú si puedes efectuar pagos anuales de US $1,000 aproximadamente por concepto de eso que ustedes llaman “tenencia” si tu vehículo tiene determinado precio, mientras que en EUA no pueden darse ese lujo y cuando mucho pagan US $15 dólares anuales por el sticker sin importar el modelo que sea, ni cuantos cilindros tenga, ni el valor de la factura, pero, claro, eso es para gente apretada de recursos que no puede erogar los enormes flujos que ustedes los mexicanos manejan. Saca la cuenta. ¿Quién es el rico? y ¿Quien es el pobre?, los gringos son tan pobres, que si su coche cae en un bache y le ocasiona daños severos al carro, demandan al gobierno por tener baches en la carretera, y el gobierno les debe de pagar los daños.
Por último, más del 20% de la población económicamente activa en México no trabaja Aquí, en cambio, solo hay un 5% en la misma situación; ¿no te parece que el vivir sin trabajar es un lujo que solo los ricos se pueden dar?
Vamos mexicano, te quedaste en México porque eres rico. Son los pobres los que nos vamos a probar suerte a otro lado”.
Hasta aquí la carta.
Para pensar un poco. ¿O no? ¡FELIZ AÑO NUEVO!
Alejandro Vázquez Cárdenas
[email protected]
























