Austeridad, transparencia, apretarse el cinturón, no hay recursos para… ¿le suenan? Estas frases parecieron no importarle a legisladores, secretarios de Estado, ministros y el propio presidente de la República, al adjudicarse tan jugosos aguinaldos esta Navidad.

Y es que pareciera un insulto la brecha que existe entre las jugosas remuneraciones que reciben estos personajes en comparación con las que recibe un obrero, un oficinista, un trabajador de a pie, para terminar pronto.

Por ejemplo, un diputado federal recibirá de aguinaldo 140 mil 504 pesos; un senador 234 mil 330 pesos, mientras que una persona que gana el salario mínimo sólo cobrará para estas fechas mil 51 pesos.

Mucho se ha mencionado y obviamente también se siente en el bolsillo, la crisis en la que está sumergido el país. El alza del dólar y la baja en los precios del petróleo han venido a darle una estocada mayor a los pesos de los mexicanos de a pie. Por lo que resulta increíble que exista tal polarización en los dineros que reciben unos y otros mexicanos, como si se tratara de ciudadanos de primera y de segunda, en un país que pregona ser igualitario, equitativo y respetuoso de los derechos humanos.

Veamos otro ejemplo de cómo hacen las leyes a modo. De acuerdo con el artículo 87 de la Ley Federal del Trabajo, señala que los servidores públicos recibirán el equivalente a 40 días de salario por concepto de aguinaldo; mientras que el resto de la población sólo percibe 15 días de sueldo por dicho concepto.

Es una vergüenza, que estos burócratas se lleven a las bolsas tan onerosos salarios y prestaciones de nuestros impuestos.

Y todavía no acabamos. Para esta Navidad el presidente Enrique Peña Nieto percibió la cantidad de 81 mil 899 pesos, más 343 mil 579 pesos por “gratificación de fin de año”, es decir, un total de 425 mil 478 pesos. ¿En dónde quedó la “austeridad” de la que tanto habla el presidente?

Así mismo, un ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación cobrará 586 mil 449 pesos como aguinaldo, incluso más que Peña Nieto. Mientras que los consejeros del INE, así como su presidente, obtendrán como bonificación de fin de año la cantidad de 485 mil 374 pesos, cada uno.

Ahora, sume a esto las fiestas, los regalos, las demás prestaciones y las vacaciones que reciben estos personajes. Entonces, ¿hay crisis o no? Si la hay, pero sólo para el grueso de la población.

No estaría de más tomar en cuenta estos números en tiempos electorales, porque usted es el que vota por estos personajes que se hacen millonarios con nuestros impuestos; usted es el que los pone ahí, donde se sirven con la cuchara grande; porque ellos son los que dictan las leyes a modo, como el miserable aumento al salario mínimo de apenas 2.9 pesos.