La difusión de noticias falsas, medias verdades, el ocultamiento de hechos o peor aún, difundir una mentira, han sido una constante en el periodismo mexicano. En el pasado r, hablemos de los 60s, 70s y buena parte de los 80s, las noticias eran controladas en un 90% por el sistema, vía estructuras de Gobernación. Los medios de que disponía el sistema eran amplísimos, los más usados eran la compra de editorialistas y “analistas” para que escribieran alabanzas al régimen y ocultaran sus fallas y un apoyo económico amplio a los medios “alineados”.
Actualmente se ha logrado una importante libertad de expresión en la prensa escrita, noticiarios radiales, y con cierta dificultad en el medio de mayor penetración que es la televisión. A nivel de libros la independencia es casi total, pues el sistema siempre ha sabido que el ciudadano mexicano casi no lee.
En la actualidad observamos otras situaciones también preocupantes, en algunos medios, señaladamente en prensa escrita, que no se veía en el pasado reciente; se trata de la presentación de noticias con una enorme carga partidista, matizándolas para que resulten adecuadas y convenientes a sus intereses, dándole un sesgo a todo lo que publican, omitiendo o descalificando opiniones contrarias a su línea editorial y magnificando lo que convenga a su ideología. Descalifican sin argumentar, usan liberalmente la frase: “Autoridad moral” sin saber que eso, por si mismo, no es argumento de nada, utilizan sin problema alguno verdades a la mitad y las completan con lo que mejor les convenga. . Esto da por resultado un periódico poco confiable.
¿Cómo torcer una noticia dándole un sesgo creíble?, fácil, los directivos de los grandes medios de comunicación saben que el lector promedio no acostumbra cruzar y contrastar informaciones y entonces simplemente basta con que al reportar sobre un determinado evento omitan detalles o datos claves que permitirían al lector tener una visión más amplia de los hechos. Dan la noticia con una carga emocional que tiene por objeto impactar y sensibilizar al lector, para así, predisponerlo a favor o en contra de algo, según convenga a la publicación.
Otra manera de manejar el sesgo es utilizar como analistas a personas que se sabe van a hablar y sostener una determinada posición. Otro es el llamado “sesgo por control de fuentes”, si a los dueños de un determinado medio les interesa enlodar a un X personaje, simplemente entrevistan a varios de sus adversarios, ellos solitos se encargaran de denostar a su enemigo.
Incluso algo que en teoría es muy confiable, como son las fotografías, se pueden manipular con facilidad. Ejemplo; en uno de los tantos conflictos recientes del oriente medio apareció una fotografía de una pareja que empuja una carreta cargada con algo que no se ve pues está tapada, esta dio origen a diferentes interpretaciones en tres diarios nacionales. Uno dice que es una pareja que lleva alimento a su casa, otro dice que es una pareja que huye de su ciudad, otro de plano dice que llevan sus hijos a enterrar. En otra foto un grupo de iraquíes dan la bienvenida a soldados norteamericanos, pero otro dice que están protestando contra los soldados y otro mas dice que solo se aglutinan frente a tal hotel. En otra foto un niño con las manos en alto es por que pide agua a los soldados norteamericanos, pero según otro periódico les grita que se vayan de su país.
Nos podemos preguntar; ¿A quiénes sirven en realidad estos periódicos? Evidentemente no a la verdad, no a la objetividad, no al verdadero periodismo y por lo tanto no a México, dada su proclividad a la manipulación, la mentira y la desinformación. ¿Qué hacer? ; Simplemente si lo que se quiere es tener una adecuada información habrá que contrastarla y cruzarla con diversos medios, debemos tener suficiente apoyo bibliográfico y no creer todo lo que nos dicen, solo por que está impreso en tal o cual periódico, así sea nuestro favorito.
Add. Asignatura pendiente de este nuevo gobierno: Cumplir y hacer cumplir la ley”
Alejandro Vázquez Cárdenas
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