“Entre la guerra y el deshonor habéis elegido el deshonor, y tendréis la guerra”
Winston Churchill
No es lo usual enterarse, con el tiempo suficiente para hacer algo útil, sobre la inminente realización de un delito; definitivamente no lo es para el común de la gente y al parecer menos común para el anquilosado aparato de “justicia” mexicano, singularizado por su ineficacia en todos, absolutamente todos los niveles.
En estos días nos enteramos, tanto por la lectura en diversos diarios como por noticieros radiales y de televisión que, con motivo de la realización de las próximas elecciones federales en todo el país, esa estructura porril, la indefendible Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) por medio de sus voceros había anunciado su intención de boicotear e impedir, utilizando cuanto método ilegal se les ocurriera, la realización de las elecciones en aquellos estados donde tiene presencia importante, obviamente me estoy refiriendo a los estados más atrasado educativamente, Oaxaca, Guerrero y Michoacán, verdaderas vergüenzas nacionales, entidades que se encuentran hundidas educativamente por culpa de estos personales, y por qué no decirlo también, por culpa de la cobardía e incompetencia de sus autoridades.
Los pretextos de la impresentable CNTE son los habituales; simplemente no desean ser evaluados, regulados ni fiscalizados. Saben de su deplorable y bajísimo nivel cognitivo y educativo y por lo tanto no quieren ser exhibidos como lo que son, un grupo de vividores, ignorantes y violentos que han arruinado, al parecer irremediablemente, la educación en aquellos estados donde tienen presencia. Tienen el justificado temor de que los pongan a trabajar, que exhiban su incompetencia y si no cumplen el mínimo necesario, que sean eliminados de un puesto en donde nunca debieron estar.
La CNTE amenazó con un boicot electoral si no se detenía el proceso de evaluación docente contemplado en la Reforma Educativa e incluso, en el colmo de su prepotencia, intentarían impedir, por la fuerza, la distribución de boletas electorales.
El pastor local del magisterio democrático, personaje que tengo entendido cuenta con una orden de aprehensión vigente, en su momento manifestó que “están dispuestos a asumir la confrontación con elementos de seguridad por estas acciones”. Mayor claridad en amenazas no se puede pedir. Resultado de todo esto, la SEP, al “cuarto para las doce” suspendió indefinidamente las evaluaciones al magisterio; en palabras llanas la SEP se dobló, se arrodilló ante sus amos. Ese es el México real, nos agrade o no, lo aceptemos o no, el México atrasado, corrupto, irredento y cobarde; el México de la mano de obra barata, expulsor de profesionistas calificados y fábrica de resentidos.
¿Y qué podemos esperar de nuestras autoridades en Michoacán? La experiencia nos hace ser escépticos, si algo han mostrado nuestros funcionarios ha sido una absoluta desvergüenza y un miedo paralizante ante la mera posibilidad de enfrentase a estos especímenes; es evidente que les da pánico el solo pensar en aplicarles la ley. En cuando a los candidatos a gobernador poco podemos decir de ellos, pues salvo la abanderada del PAN, todos, por temor, han soslayado el grave problema que para Michoacán representa la CNTE. ¿Simple miedo o complicidad?
Michoacán es un Estado sin ley, “Estado torpe” por definición y vocación; maldecido por los dioses con unos gobernantes timoratos y una población en buena parte apática, comodina y de corta visión. Nada útil y nada bueno se puede esperar de ellos. Lo veremos en las elecciones. Ojalá me equivoque.
Alejandro Vázquez Cárdenas
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