Liderazgo

Para Lolly Daskal, CEO de Lead From Within, los siete pecados capitales son más que faltas morales: son formas en que la gente se cierra antes las posibilidades del éxito y son defectos del liderazgo que dañan a un compañía. Y es por eso que anima a los líderes a dejar de adquirir las siguientes actitudes.

1) Orgullo. Tanto el orgullo y el autoestima son saludables e, incluso, pueden ser necesarios para el éxito. Pero si piensas en ti como alguien superior a los demás, te estás perjudicando. Un líder verdadero mantiene relaciones saludables.

2) Envidia. Cuando se es aspirante, está bien tratar de copiarle a los demás; especialmente cuando se hace por admiración. Pero el descontento y el resentimiento distorsionan la verdad e impiden el desarrollo individual. Concéntrate en cultivar tus propios logros y utilízalos para crear un diferencia positiva.

3) Ira. La ira ocasional es comprensiva y justificable. Y sentirla, de hecho, no es malo. Pero cuando se utiliza para dañar se crean problemas. Los verdaderos líderes no niegan la ira, sino que la transforman en energía constructiva.

4) Pereza. Pereza no es tomar tiempo libre, el cual es necesario y bueno. Pero si no cumples tus obligaciones constantemente, puede ser por miedo al fracaso. El verdadero liderazgo impulsa a superar los problemas y se pone a la altura de la responsabilidad.

5) Lujuria. La pasión es crítica en los negocios, pero la lujuria es un deseo superficial y egocéntrico que sólo busca la satisfacción a corto plazo. Los mejores líderes saben mantener su concentración en los objetivos más importantes.

6) Avaricia. El liderazgo se basa en la idea de la abundancia y la distribución. De hecho, personas como Bill Gates y Steve Jobs nunca pensaron en el dinero como su principal objetivo de sus empresas.

7) Gula. El comportamiento excesivo es malo, incluso cuando se trata de trabajar. El mejor liderazgo busca el equilibrio entre todas las necesidades, deseos, capacidades y objetivos