La piratería de películas, música y otros productos protegidos por derechos de autor es un negocio de grandes proporciones. La suma de las ventas de películas y música pirata en México sumaron 200 mil millones de pesos (mdp) en 2011, una cifra que supera los beneficios netos conseguidos por empresas como América Móvil, que es la que mayores ganancias reporta en toda la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).
¿Cuántos puestos de trabajo podrían crearse con ese dinero? ¿En cuántos puntos porcentuales crecería la economía formal de México si ese flujo de efectivo fuera fiscalizado? Son dos preguntas que no tienen una respuesta exacta, pero que reflejan la preocupación de numerosas organizaciones vinculadas a la protección de la cultura.
Un reporte elaborado por la empresa IPSOS calcula que, sólo en 2011, en México se descargaron de manera ilegal desde internet seis mil 68 millones de canciones, más de 700 millones de videos musicales, casi 100 millones de películas, cerca de 30 millones de series de televisión, 86 millones de ebooks y mil 812 millones de imágenes y fotos protegidas por derechos de autor.
Combatir la piratería requiere enfrentar el problema desde dos frentes, la piratería física y la digital, según explica a AltoNivel.com.mx el licenciado Jaime Campos, director general de la Asociación Mexicana de Cine y Música (APCM).
“Hay dos instituciones en México -la Procuraduría General de la República (PGR) y el Instituto Mexicano de Propiedad Industrial (IMPI)- que son actores de la autoridad federal y que en conjunto con ellas, estamos desarrollando un trabajo que ha dado muy buenos resultados al frenar los índices de piratería en los últimos años”, explica Campos.
Consecuencias económicas
Según el Observatorio Global Contra la Piratería de la UNESCO, la piratería tiene consecuencias destructivas en muchos aspectos. Limita los ingresos de las empresas de la industria cultural, lo que perjudica la disponibilidad de fondos para impulsar a nuevos talentos, además de reducir los beneficios para los creadores y autores. Pero también lastima la creación de empleo en el sector del entretenimiento y la cultura, en todos sus niveles.
Por otra parte, la piratería “está vinculada en muchas ocasiones al crimen organizado. Las elevadas ganancias a menudo financian otras actividades criminales, como el tráfico de armas, personas y drogas, así como el lavado de dinero”, afirma el Observatorio Contra la Piratería de la UNESCO.
Una batalla legal internacional
El director de la APCM considera que el combate a la piratería debe aparejar un “cambio profundo del marco legislativo”. En México los derechos de autor están protegidos por varias artículos, leyes y normas que incluyen: los artículos 28, 73 y 89 constitucionales, la Ley Federal del Derecho de Autor (LFDA) de 1996, el Reglamento de la Ley Federal del Derecho de Autor, de 1998, así como la Ley de la Propiedad Industrial y el Código de Comercio .
“Es necesario refrescar el marco legislativo a la luz de los nuevos fenómenos sociales. Me refiero a las nuevas tecnologías. Nosotros no pedimos ratificar un tratado internacional, sino generar un marco legislativo que permita que circule el contenido en Internet, pero sin poner en riesgo los derechos de autor y derechos conexos”, afirma Campos.
El representante de la CALC explica que las sentencias condenatorias por violar los derechos de autor se han incrementado de forma sensible en los últimos meses. “Antes no había condenas de este tipo y en este año van 35, sin contar marcas y patentes, lo que refleja los buenos resultados de la estrategia”.
En este sentido, uno de los mayores logros del combate a la piratería digital a nivel mundial fue la desactivación de demonoid.me, considerado uno de los sitios de internet con más descargas ilegales en el mundo, que contaba con 14 millones de visitas cada mes. La PGR fue responsable de ubicar a los administradores de Demonoid en Monterrey, mientras que la desactivación de la página se efectuó en Ucrania gracias a la colaboración internacional entre agencias de seguridad.
‘Cineminuto contra la piratería’
La Coalición por el Acceso Legal a la Cultura (CALC), una organización que agrupa a 37 instituciones y a los principales gremios artísticos de México, en conjunto con la Cámara Nacional de la Industria del Cine (Canacine) lanzaron una campaña antipiratería de gran envergadura, con valor inicial de siete millones de pesos, que lleva por título ‘Cineminuto contra la piratería’. Un video animado de un minuto de duración que es proyectado al comienzo de las películas en Cinépolis, Cinemex, Cinemark y Cinemagic, con el objetivo de sensibilizar a los consumidores sobre los efectos negativos de la piratería en la economía en su conjunto. En total, cinco mil 500 salas de cine se han sumado al esfuerzo de la CALC.
Sin embargo, las campañas de sensibilización antipiratería están respaldadas por otras acciones legales en las que participan la PGR, Interpol y otras agencias. De forma particular, la PGR, a través de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delitos Federales (SIEDF) y su Unidad Especializada en Investigación de Delitos Contra los Derechos de Autor y la Propiedad Intelectual puso en marcha su propia estrategia antipiratería denominada, ‘Zona libre de piratería’ en ciudades como el D.F., con el objetivo de “limpiar” las calles de puntos de venta no autorizados ubicados a un kilómetro a la redonda de los principales establecimientos comerciales que venden productos genuinos.
El mercado de ‘La Cuchilla’ en Puebla, el barrio de Tepito, en el D.F., y el mercado de San Juan de Dios, en Guadalajara, son algunos de los focos de venta que ha atacado la estrategia impulsada por la PGR en contra de la piratería física.
¿Qué opinas sobre comprar productos ‘pirata’ en la calle?
























