La vida sigue su curso y nosotros tenemos que aceptar que el fallecimiento de mi hijo fue un golpe muy fuerte y seguirá siendo una herida que siempre se mantendrá abierta. Entiendo que todo tiene su tiempo, la propia vida, sin embargo no acabo de entender porqué a mi hijo se le cerró una etapa en su plenitud, nos consuela nuestra unidad familiar y de mis amigos, saber que por medio de la fe aceptamos que la muerte es el preludio de una vida mejor.

Entramos a una etapa difícil en este año que recién empieza, percibimos un ambiente de incertidumbre política, hartazgo social y hoyo económico, seguimos viendo de acuerdo con la actuación de muchos actores políticos que siguen prevaleciendo sus intereses particulares sin considerar los de la sociedad, lo cual resulta delicado y preocupante

Si en los próximos procesos electorales el ambiente de las campañas se desenvuelven en un clima de confrontación abierta sin considerar propuestas y preferir la descalificación de los adversarios, dejando a un lado las posibles coincidencias y se prefiere fortalecer las diferencias a través de la difamación, estaremos en riesgo de acrecentar la falta de credibilidad en el Ejecutivo y Legislativo, además de la desconfianza en los partidos, originando con ello más descrédito para nuestras instituciones.

Por otro lado estamos ante la oportunidad de considerar que se puede recuperar credibilidad, si los partidos políticos postulan candidatos y candidatas que tengan un perfil que genere confianza y credibilidad ante la ciudadanía, tenemos la oportunidad en la renovación de la Cámara de Diputados, nueve gubernaturas, mil novecientos ayuntamientos incluidas las 16 delegaciones del Distrito Federal, además de 17 Congresos estatales, o sea, 641 diputaciones.

Un asunto en el que los actuales legisladores podrían contribuir para aminorar el malestar social existente, seria que atendieran los pendientes que se tienen en la agenda legislativa, me refiero a la aprobación de todo lo referente al sistema Anti-corrupción, con la participación de la sociedad que tiene valiosas aportaciones al respecto, el relativo a la intervención de la Federación en los municipios contaminados por el crimen y la creación de 32 policías estatales, no hacerlo y seguir anteponiendo intereses partidistas seria un grave error al grado tal que entorpecería la buena marcha de los próximos procesos electorales.

Estoy totalmente de acuerdo que las iniciativas pendientes sobre los temas señalados deben ser analizados con mucho cuidado y no caer en errores constitucionales que podrían afectar nuestro orden jurídico, me refiero a que los esquemas que se pretenden para fortalecer nuestras instituciones encargadas de sancionar la corrupción debe tener la fuerza coercitiva suficiente que evite la impunidad, fortalecer las facultades de la Auditoría Superior de la Federación sería una acertada decisión.

El sistema federal debe ser bien interpretado en la practica y considerar que todas las acciones referentes a crear la policía única respetando la autonomía municipal y acordar todo lo que sea necesario con los estados, tiene que ser una solución enfocada a resolver un problema que se origino por la delincuencia organizada, derechos y libertades se vieron limitados. Aplicar acciones y medidas que vayan acorde a nuestra realidad social y política, no dejarse llevar con la inercia de querer aplicar modelos de otros lugares que no corresponden a nuestra realidad.

En lo personal considero que no deben suspenderse las elecciones en ningún Estado de la República, sin embargo si debe hacerse un análisis objetivo y transparente por parte del INE sobre los posibles riesgos, contara mucho la calidad de los actores en cada elección, así como de la voluntad de los partidos políticos, sería una prueba de madurez para el gobierno y los partidos

Estoy convencido que la ciudadanía demanda paz y tranquilidad deseando encontrar credibilidad en las instituciones que ayuden a resolver los problemas que enfrentan día con día.