Hasta cierto grado, la mentira puede considerarse una acción normal y común en muchos ámbitos de la vida cotidiana. Y no podemos negar que la mayoría de nosotros en más de una ocasión llegamos a negar, culpar, afirmar… algo que no es cierto justificándolo como “mentira piadosa” por el hecho de que creemos no afectar a terceras personas. Pero ¿qué pasa con todo aquel que insiste en mentir por mentir sin lograr nada a cambio?

El síndrome de pinocho o mentiroso patológico también, es conocido en el ambiente psiquiátrico como pseudología fantástica o mitomanía. De acuerdo con los especialistas esta se manifiesta cuando la mentira no tiene un propósito o fin.

 

En entrevista con yoinfluyo.com, Ana María Soto Ornelas, psicóloga en Psicología para Todos comentó que las causas que conducen a la mentira son varias, como: para evitar problemas, obtener algún beneficio de algo o alguien, para que los demás nos atiendan o nos quieran más, compensar inseguridades y ansiedades, sobrevalorarnos y encontrarnos mejor, para obtener placer o poder y para hacer daño a los demás, etcétera.

“El problema surge cuando esta forma de actuar se convierte en un hábito, cuando la persona que miente se cree sus propias mentiras y crea un mundo imaginario falso del que no puede salir”, aseguró la especialista.

Soto Ornelas precisó que el mitómano no es consciente cuando miente, es decir, no tiene un objetivo al hacerlo, “sus mentiras no son planeadas sino espontáneas, y una vez que comienzan no pueden parar, además no sabe lo que va a decir hasta que lo hace”.

La especialista recomendó consultar ayuda profesional ya que todo aquel mentiroso patológico tiende a generar otros malos hábitos y es ahí cuando comienza a fallar la sana interacción social e interpersonal, “lo malo es que terminan creyendo sus propias mentiras y salir del circulo vicioso no les es fácil, llegan a desarrollar un comportamiento autodestructivo porque en lugar de enfrentarse a los problemas los evitan y ocultan con sus mentiras”.

Si realmente quieres dejar de mentir, el sitio tusabiascomo.com recomienda algunos puntos que debes atender:

•Admite que tienes problemas con las mentiras.

•Elige un amigo confiable y que sea tu consejero para que te guie a decir la verdad.

•Antes de hacerlo piensa en las consecuencias.

•Confiesa que mentiste y pide perdón.

•Está atento cada que “inconscientemente” quieras mentir y haz análisis del por qué.

•Evita las situaciones conductoras a la mentira.

Cabe señalar que esta actitud puede generar el rechazo de los demás y provocar en los mitómanos estados de culpabilidad, remordimiento e inseguridad, así como un desgaste emocional que acabe mermando su salud física y mental.

Lamentablemente, no existe mucha información ni estudios acerca de ello pero los especialistas recomiendan la psicoterapia uno de los únicos métodos para el tratamiento; lo que es cierto es que según un estudio la edad promedio de inicio es de 16 años y afecta igual tanto a hombres como a mujeres.

La mentira puede ser un arma peligrosa e hiriente en las relaciones humanas, por ello la importancia de no hacer de esta mala acción un hábito ya que podemos afectarnos tanto nosotros como nuestro entorno social.