En unos días más el Presidente Felipe Calderón Hinojosa, le entregará el poder el Presidente electo, Enrique Peña Nieto, mientras los mexicanos nos mantendremos al tanto de las nuevas políticas para llevar al país.

El sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, se caracterizó por algunos desencuentros de todo tipo; por ejemplo en el uso político que puede significar las funciones de las Procuraduría General de la República (PGR), encarcelando servidores públicos y ciudadanos sin pruebas.


 

Fue un sexenio en el que no lució la comunicación en materia política, ya que desde el inicio en diciembre de 2006, los mensajes que transmitía Los Pinos, se referían al desarrollo de una guerra.

Un sexenio en el que la percepción ciudadana sobre el combate a la delincuencia organizada fue totalmente opuesta a la gubernamental, ya que si se percibiera un gobierno vencedor en esta lucha, la ciudadanía se sentiría más segura y menos propensa a creer en rumores y versiones que desatan histeria colectiva, sin que la autoridad intervenga en una seria contraofensiva en redes sociales o mediática.

Dos periodos de gobiernos emanados del Partido Acción Nacional, en el que los 50 grandes contribuyentes -de empresas de la industria automotriz, productos fotográficos, panificadoras, acereras, tiendas departamentales y de autoservicio, e instituciones financieras-, paguen lo que verdaderamente generen de impuestos y no sólo los 74 pesos de Impuesto sobre la Renta (ISR) y 67 pesos por Impuesto al Valor Agregado (IVA) entre el 2000 y el 2005, en promedio.

Y para lo anterior, se sostuvo el régimen de consolidación fiscal para las grandes empresas y que significa que a los grandes corporativos les es muy redituable comprar una empresa con pérdidas y mantenerla así, para demostrar a la SHCP sus mermas y deducirlas de sus utilidades.

Una administración gris, porque los fideicomisos del gobierno federal, se incrementaron de 1,387 en 2004 a 1,409 en 2005, y el monto de sus activos pasó de 675 mil millones de pesos a 742 mil millones de pesos en ese periodo.

Deja un Sistema de Administración Tributaria de la SHCP para que dé a conocer la lista de personas físicas y morales beneficiadas con la cancelación de sus deudas fiscales en 2007, cuyo monto asciende a 73,900 millones de pesos y de la cual, muy seguramente conocía el ahora Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, y es posible que este sea el premio a la lealtad.

Deja un país con un número desconocido de subejercicio en el presupuesto y que en 2007 fue de 120 mil millones de pesos.

En síntesis, unas administraciones con cuentas poco agradables. Pero quien entregó excelentes cuentas fue el Padre Morelos.

El Siervo de la Nación, encabezaba mil infantes y dos mil jinetes de las brigadas de Galeana; los hermanos Bravo con soldados nativos de Chilpancingo y Matamoros, con una temible fuerza de rancheros, arrieros y campesinos, armados de hondas, machete y lanza. Todo esto con 16 piezas de artillería, ganado y comida.

Entre sus subalternos, Morelos tenía la fama de irresponsable, quienes constantemente se preocupaban de que al Generalísimo no se le ocurriera alguna locura, -como la de no marchar en sus exploraciones personales más allá de un punto ubicado-, dado a los Bravo, Galeana y Matamoros.

Morelos, cuyo ejército insurgente estaba necesitado de obligar a los realistas a gastar parque, pedía voluntarios para que se acercaran a las trincheras enemigas y provocaran los disparos de los españoles.

Como en la guerra y en el amor, todo se vale, entre los voluntarios a tan peligrosa misión, estaba una mujer: María Reyes. Una insurgente que se acercaba a las filas de los gachupines, se levantaba las enaguas mostrándoles las nalgas a los realistas y provocando sus disparos.

Seguramente esta mujer salió ilesa, ya que con el tiempo, fue juzgada por la Inquisición y encarcelada durante cinco años por tan osados actos.

Tras la batalla, Morelos acudió a cada una de las casas atacadas, a dar dinero y víveres a los afectados.

Publicado con la autorización de la Revista Gurú Político

 

Politólogo por la Universidad de Guadalajara, con una especialidad en Planeación de Defensa Nacional en el Center for Hemipsheric Defense Studies de National Defense University con sede en Washington, D.C. y Maestro en Seguridad Nacional por la Armada de México. [email protected] Twitter: @racevesj