Una de las mayores calamidades que padece México, de hecho quizá sea la peor de todas, habida cuenta los daños que a largo plazo ocasiona, es esa estructura cerril denominada Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, la CNTE, mas conocida como los “democráticos”.
En días pasados, por enésima ocasión, vándalos de la CNTE mostraron su capacidad para violentar el orden y transgredir la ley con total impunidad, sobre todo en los estados donde tienen una presencia mayoritaria, como son Oaxaca, Guerrero y Michoacán, curiosamente los mas atrasados en el aspecto educativo. Sus actos delictivos, ellos lo saben, son posibles precisamente por que saben de la debilidad y el miedo de los encargados de hacer cumplir las leyes.
Es evidente que en este conflicto, los personajes que manejan los hilos de los “maistros”, apuestan a estirar la cuerda para que reviente. Como cualquiera medianamente informado y con dos dedos de frente sabe, sus quejas en contra de la Reforma Educativa carecen de todo sustento y, lo que es peor, no tienen el respaldo de la sociedad que ya detesta todo lo relacionado con estos calamitosos especímenes. Nadie en sus cabales les da la razón, a pesar de contar con varios amanuenses y exdirigentes sindicales que pervierten y contaminan varios medios periodísticos locales. ¿Cuales? El lector los conoce.
Lo que buscan estos personajes con la radicalización de sus acciones es provocar una respuesta violenta mal diseñada; en otras palabras, les urge un muerto para presentarlo como “mártir” del magisterio, así haya sido el mas violento de los violentos, el mas ignorante de los ignorantes y el más atrabiliario de los atrabiliarios.
Los “maistros” han bloqueado autopistas de importante flujo vehicular sin importarles un comino las molestias que ocasionan ni los daños económicos a la sociedad, como fue el caso en la llamada Autopista del Sol. Su propósito era y es generar problemas, buscar una respuesta del Gobierno para luego aullar “Represión”.
El resto del país no puede marchar al ritmo que le quieren imponer la CNTE en Guerrero, Michoacán y Oaxaca. En esas entidades, las peores en el aspecto educativo nacional, el analfabetismo llega al 20 por ciento, mientras en otros estados las tasas son del cinco por ciento.
La Federación no tiene por qué mantener a profesores que ni dan clases ni se evalúan, y que las plazas las heredan a sus parientes o las pueden vender. En Oaxaca sólo el uno por ciento de los maestros se presentó al examen de Evaluación Universal y sólo seis de cada 100 maestros de primaria, y dos de cada 100 en secundaria han acreditado los exámenes nacionales de 2008 a 2010, de acuerdo con la información de Mexicanos Primero.
Sencillamente no hay motivo que justifique el dañar a terceras personas con el argumento de defender “derechos” y menos todavía cuando está claro que no se trata de “derechos” sino de privilegios absurdos. Inamovilidad, plazas automáticas, mantenerse en la ignorancia y heredar o vender la plaza no son “derechos”, son sinvergüenzadas.
En Guerrero el Gobernador hizo lo que mejor sabe hacer, doblar las manos; prometió pagar el salario retenido a los 6 mil 200 maestros paristas. También prometió cancelar las órdenes de aprehensión contra más de 20 maestros. A cambio, los “maistros” ofrecieron liberar el Palacio de Gobierno y las oficinas de la Secretaría de Educación del Estado. Mayor cobardía es difícil de ver. En Oaxaca, el Sr. Cué, que mal oficia de Gobernador, también se arrodillo antes los rijosos de la CNTE. En Michoacán la situación no es diferente, aquí los “maistros” democráticos simplemente hacen lo que les da la gana ante la impasible, o más bien temerosa, mirada de los supuestos responsables de gobernar el Estado.
En vista de lo anterior, es de considerarse la posibilidad de que en estos Estados los C. Gobernadores le ahorren una buena cantidad de dinero a los contribuyentes y despidan a sus cuerpos policíacos y de seguridad, que evidentemente no sirven mantener el orden ni vialidades abiertas. De paso también pueden despedir a todas las H autoridades educativas, mismas que solo están de adorno, y ya encarrerados entregar el primer cuadro de Morelia a sus verdaderos dueños, los antorchos, los democráticos y los normalistas. Eso es lo más acorde con la calidad de autoridades que tenemos.
Lo más indignante es que las autoridades saben perfectamente quienes manejan los hilos de las marionetas “democráticas”, pero con estos “Gobernadores” no habrá solución; tienen más miedo que vergüenza.
Por cierto, la respuesta a la pregunta que sirve como título a esta entrega es “Siempre”.























