He titulado este post como La difícil decisión de elegir un colegio para tu hijo, pero también quiero dejar claro que existe la alternativa de educar a tu hijo en casa, aunque es España es una situación alegal y supone una reestructuración laboral y familiar en muchos casos.

En España cuando los niños cumplen 3 años, los padres en general suelen mandar a sus hijos al colegio y decidir cuál quieres para tu hijo es una decisión bastante complicada.


Yo quería contar mi experiencia, pues creo que puede ayudar a los padres que se encuentren actualmente en esta situación.

Hasta los 6 años, existen gran variedad de alternativas de las que a mí más me gustan, escuelas libres, escuelas respetuosas con el desarrollo del niño, aunque todas a nosotros nos pillaban lejos. También existe el problema que luego con 6 años es más difícil que el niño entre en otros colegios, por ejemplo públicos porque las plazas suelen estar cubiertas.

A partir de 6 años, las alternativas que nos gustaban eran o muy caras para nuestro presupuesto o muy alejadas de nuestra casa, o ambas cosas a la vez.

Con lo cual qué hemos decidido, mi hijo mayor va a un colegio público pegado a casa donde conoce a niños del parque cercano y del edificio donde vivimos. Pero como contrapartida tienes que asumir que tu hijo está en un sistema con una educación estandar donde en ocasiones te encuentras con profesores fantásticos que yo venero o en el lado opuesto profesores mediocres, incluso dañinos y con sistemas obsoletos.

Yo tengo claro el tipo de educación que quiero para mis hijos pero he tenido que realizar una inmersión de realidad, poner en la balanza todos los factores y para mí ha supuesto aceptar un sistema que en ocasiones veo que es incorrecto y aceptar que no puedo asumir el estrés familiar que supondría llevar a mis hijos a la otra punta de mi ciudad para que tengan una educación más acorde con mi pensamiento.

Qué es lo que me queda y llevo viviendo desde que mi hijo entró en el colegio. Mucho diálogo con mi hijo, enseñarle lo que en ocasiones les des-enseñan en el cole: que es fantástico equivocarse, es más es la única forma de aprender, que la creatividad es el motor de su vida, que su persona no depende de las estrellitas que le ponga la profesora, que los gritos de la profesora no son la mejor forma de aprender, que hay más mundo después del colegio (aunque el tiempo que le deja es limitado), que más importante que aprender a hacer palotes es que el descubra sus habilidades, lo que mejor se le da, que la sensibilidad es una gran virtud, que tener gustos variados, más allá del fútbol, es una gran riqueza,…..

Y tantas cosas más que en ocasiones me toca suplir porque creo que el cole me lo boicotea o añadir porque creo que en el cole es inexistente, como la educación en valores y educar a mi hijo para ser una persona íntegra.

Hasta ahora mi hijo se ha adaptado, aunque a mí me dan “crisis periódicas” cuando mi hijo me informa de cómo algún profesor castiga en el pasillo, o deja sin recreo o chilla o se enfada ante un error, me lleva los siete males. También mi hijo tiene ejemplos de profesores maravillosos, pacientes, cariñosos, imaginativos, para los que mi hijo es como un imán y por cuyas asignaturas se encuentra altamente motivado.