Los pobres son motivo de estudio y centros de políticas para combatir la pobreza en todo el mundo y en todos los sistemas político-filosóficos y hasta teológicos; en muchos de ellos los pobres han sido piedra base del desarrollo de sistemas políticos o lemas religiosos, y sin embargo, siguen existiendo y, lo más grave, en la misma proporción o hasta siendo mayor la desigualdad.

De muchísimas afirmaciones algunas sí son ciertas: los pobres siempre han existido y a mayor cantidad de pobres, mayor cantidad de ricos y, como complemento, es mayor la desigualdad y diferencias de ingreso entre las clases sociales y se presenta un mayor desequilibrio: un mínimo porcentaje, el 10%, recibe el mayor porcentaje de la riqueza producida – 9%, & y el máximo de la población, 90%, recibe el mínimo de la riqueza producida, 10%.

La teoría clásica afirma que la política fiscal-impositiva impuestos tiene la función de equilibrar-regular la distribución de la riqueza; en la práctica no es así: en todos los países, la legislación fiscal-impositiva-hacendaria favorece la concentración de la riqueza.

“En países como México, que enfrentan graves niveles de desigualdad, lo más importante es incrementar el ingreso de los pobres, en aras de alcanzar el crecimiento económico”, afirma Marin Wolf, uno de los columnistas más respetados e influyentes de Europa, quien escribe para El Financial Times.

Continuó:…“La existencia de una élite mexicana con altos niveles de ingreso no debe ser considerada como algo negativo; en muchos países existe una élite y en las naciones emergentes es una élite más pequeña que se encuentra muy bien económicamente y pude darse un tipo de vida occidentalizado y aspiran a esto, y acceden a bienes de lujo, y ese es un mercado significante. Sobre todo en un país del tamaño como México, es un mercado muy significativo; sin embargo la desigualdad generalizada sí debe considerarse como uno de los obstáculos para el desarrollo de las naciones emergentes como México. Creo que tener una sociedad cada vez más igualitaria es muy importante para cuestiones de desarrollo. Después viene la pregunta de cómo quieres lograr esto, pero la cosa más importante para una nación como México, no es la única pero acaso la más importante, es incrementar el ingreso de la gente pobre; al incrementar su ingreso aumentas sus oportunidades. Una vía eficiente para combatir la desigualdad es la redistribución del ingreso; en naciones como México debieran existir impuestos a la riqueza, al consumo y a las herencias, y un impuesto marginal al ingreso. Creo en un impuesto a la riqueza y los impuestos a la riqueza también son muy importantes”.

Las ideas ahí están.

Sin embargo, el dinero siempre protege al dinero y el Estado siempre protegerá a los del dinero.