Desde hace sus buenos tiempos – con mayor intensidad, desde la administración salinista, 1988-1994, cuando se terminó el imperio de Vanguardia Revolucionaria del SNTE, el eje armado y ariete político de Carlos Jonguitud Barrios, ex líder recordado, y añorado por algunos, del poderosísimo Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación -, la cuestión-negociación salarial de los trabajadores del sistema educativo nacional se realizaba por partida doble – se le llamó Doble Negociación -: a nivel Federal, entre la dirigencia nacional del SNTE y el patrón, la Secretaría de Educación Pública, en la que se obtenía un incremento determinado para todos los trabajadores del país en cada uno de los estados y del Distrito Federal y a nivel estatal, en la cual las dirigencias sindicales seccionales presionaban a los gobiernos estatales y éste cedía y les concedía un X% de incremento salarial, además del otorgado por la Federación, logrando así desigualdades y desequilibrios en las percepciones entre los grupos laborales del sistema educativo nacional algunos de ellos hasta ofensivos, como los días de aguinaldo – algunos gobiernos estatales conceden 90 días, y hay algunos, escasos, que hasta 100 días o más -, lo que desde el punto de vista laboral está bien para los trabajadores, pero comparativamente entre las mismas clases laborales, está mal, por ser inequitativo y generar prejuicios y diferencias cuantitativas y cualitativas inexistentes.
Como consecuencia de la reforma educativa ya votada y en proceso de aplicación en esta administración, fue punto de negociación en todas las instancias entre gobernadores, el titular del ramo XI – Educación -, S. H. y C. P. y la dirigencia nacional del S.N.T.E., aceptándose terminar con la llamada Doble Negociación salarial y en la pasada revisión y negociación salarial entre el patrón – SEP – y los trabajadores – S.N.T.E. -, en la que se acordó un incremento salarial poco mayor al 6%, global, entre salario base y prestaciones, se afirmó que la Doble Negociación Salarial se terminaba con ese acto.
Los gobernadores de la República, además del jefe de Gobierno del Distrito Federal, y Juan Díaz de la Torre, firmaron los Convenios de Automaticidad, con los que todos se comprometieron a replicar los incrementos salariales y prestaciones en cada entidad, emanados de la negociación nacional única del pliego general de demandas 2014. Como representante del presidente de la República Emilio Chuayffet Chemor, secretario del ramo XI, fue testigo.
El secretario de educación afirmó. Las negociaciones se realizaron en cumplimiento estricto a los derechos de los maestros y siempre en el marco de una deliberación respetuosa que debe existir en las relaciones entre magisterio y autoridad. Como consecuencia de ella se han firmado estos convenios entre gobiernos locales y el sindicato. El representante de los gobernadores, Carlos Lozano de la Torre, garantizó respeto absoluto a los derechos laborales del magisterio, total transparencia del manejo de los recursos y mayor calidad en los procesos de enseñanza.
Siendo nuestro estado, cuna alterna de la CNTE, y demarcación donde se cocinan aparte muchos eventos político-sindicales-administrativos-económicos, se les concede un trato diferente a ellos y se viven sucesos inéditos de todo tipo, mágicos, surrealistas, oníricos, absurdos, etc., ¿se aplicará este convenio-acuerdo nacional entre Gobiernos-federal y locales – y la CNTE? Lo veremos muy pronto y ya están los primeros movimientos en el tablero.























