Cumpliendo el acuerdo ¿verbal? Entre los llamados autodefensas y las autoridades federales, responsables, por encomienda presidencial, de la seguridad y el desarrollo integral de Michoacán, el día once del presente, ayer, nuestro estado amaneció, en ¿27 municipios? Con nueva policía municipal, que por obra y gracia del poder, nominativamente, se transforman en Guardias Rurales.
Si bien es cierto que desde hace mucho tiempo se afirmó que una de las razones por las cuales la llamada delincuencia organizada vivía en sus laureles y lo disfrutaba con total impunidad, era porque sus pilares operativos eran los policías municipales; que la gran mayoría de los elementos de esos cuerpos de vigilancia y responsables de ofrecer seguridad a la sociedad recibía ingresos sucios, provenientes del narcotráfico y de las familias delictivas, no pasarían los exámenes de certificación establecidos, y fijados como norma de calificación, por el Consejo Nacional de Seguridad Pública, también es cierto que no todos los elementos de esas corporaciones estaban dentro esos grupos, pero que, también, buena parte de ellos recibían malos pagos, nulo entrenamiento, nulas prestaciones y que completaban su ingreso con acciones no recomendables e indebidas.
Si a lo anterior le agregamos el descuido, desatención por parte del Estado del cumplimiento de sus responsabilidades sobre seguridad social, tenemos la razón fundamental del nacimiento legítimo de las autodefensas; mas esta figura, aparte de las cuestiones de ilegalidad, surgió irregularmente producto de las necesidades municipales y hasta locales-focales y se prestó a desviaciones y excesos; uno de ellos fue que sirvió de herramienta del Estado para controlar-acabar con el riesgo que significaba que civiles exhibieran y usaran armas de fuego de uso restringido al Ejército Nacional.
Con la acción de las autodefensas y su uso para desactivar algunos conflictos de contrabando minero y de demolición de grupos paramilitares, vinculados o no, con la delincuencia, el conflicto parecía sin solución, más construyendo puentes de coincidencia y con el control de sus liderazgos, el gobierno Federal hizo resurgir el Ave Fénix de la seguridad estatal: Las Guardias Rurales.
Ahora bien, ¿Estas milicias serán en todos los municipios? En su caso, los restantes municipios, ¿Cuándo? ¿Cuál es su perfil de ingreso-admisión-selección? ¿Habrá exámenes de certificación-evaluación para ellos? ¿Cuál será su estructura? ¿Sus mandos serán del Ejército Nacional? ¿Quién y cuándo los entrenarán? ¿Cuánto será su salario? ¿Tendrán prestaciones de ley? ¿Y si los registros de las armas-dueños indican delitos-delincuentes, qué se hará? ¿Qué se hará con los elementos cesados?
Resuelto una parte de los acuerdos los que correspondían a las autodefensas – su desarme y registro -, ¿Cuándo inicia el estado el cumplimiento de sus prometidos-acordados: culminar las detenciones y limpiar de delincuentes al gobierno-administración?
Tal vez no debemos lanzar las campanas a vuelo, porque podría ser peor el remedio que la enfermedad.






















