Hoy la Patria toda se viste de fiesta y abalorio, como lo canta el poeta jerezano; en este día, en todos los rincones de la nación, desde la más humilde hasta la más encopetada y llena de lujos y servicios, festeja y conmemora este día como el día del triunfo de la República mexicana Contra el ejército franco-belga-austriaco.

El 5 de mayo de 1862, el ejército de Oriente, al mando del Gral. Ignacio Zaragoza, derrotó a las armas intervencionistas extranjeras europeas, en las montañas de la región serrana de Puebla – ahora de Zaragoza -, cuyo parte de guerra contiene una frase ya legendaria: “Las armas nacionales se vistieron de Gloria”.

Como efecto directo del triunfo de la legalidad y, circunstancia valiosa, del grupo Liberal, encabezado por Benito Juárez García de la Guerra de 3 años, también llamada Guerra de reforma – 1857-1860 -, que tuvo como centro político a la ciudad y puerto de Veracruz, en donde se promulgaron las Leyes de Reforma – Ley Juárez, Ley Ocampo y Ley Lerdo, fundamentalmente -, la facción-grupo Conservador quiso recuperar todo lo perdido con las armas y por las leyes de Reforma y trabajó en Europa, buscando la forma de contar con un rey católico que, según ellos, trajera la civilización y la cultura a nuestra población y gobierno.

Contó con la ambición política de Napoleón III y su visión de Francia dictando los destinos de toda Europa y restablecer en buena parte del mundo la cultura francesa y, además, estar cerca de los Estados Unidos – dentro de su guerra de Secesión, considerando que los estados Sureños – con quienes se identificaban por varias razones, que no vienen al caso señalar – y que derrotarían al Norte – y, así marcar los tiempos en una América en donde se restablecería la dinastía de los Habsburgo.

Usando como pretexto la determinación del presidente Juárez de no pagar temporalmente las obligaciones internacionales, crearon la Alianza y un ejército de tres naciones: España, Inglaterra y Francia que reclamarían el pago de la deuda, mas los españoles y británicos fueron diplomáticamente convencidos y se retiraron, no así los franceses, quienes mostraron su decisión intervencionista y su intención de cambiar las instituciones republicanas por una absolutista, imperialista y colocar a Maximiano de Habsburgo, heredero de la casa de Austria y sostenerlo con las bayonetas.

El ejército francés desembarcó en Veracruz y avanzó, pero fue detenido en Puebla en donde fue derrotado por las fuerzas mexicanas que en los Fuertes de Loreto y Guadalupe y en los lomeríos de la sierra de Zacopoaxtla dieron prueba de heroísmo ante el considerado Primer Ejército del Mundo.

Esta fecha, 5 de mayo, fue tomada por las instituciones nacionales como el Día de la Lealtad a las Instituciones Republicanas