El presidente de la República mostró el perfil de su administración con los siguientes hechos: 1°.-Congruencia, orden y sentido común a la administración en la designación de los miembros de su gabinete y con la presentación de dos políticas públicas: A°.-Presentación de su proyecto de Reforma Educativa y, B°.-La Estrategia de la Lucha Contra la Delincuencia y, realmente, se tardó un poquito, porque el asunto-tema de la seguridad pública es un clamor de toda la sociedad,
El pasado lunes 17 del presente, ante la nación reunida en pleno, en la II Sesión Extraordinaria del Consejo de Seguridad Pública presentó a la sociedad nacional su propuesta de Estrategia de la Lucha contra la Delincuencia, que está basada en los puntos, apartados o ejes siguientes:
1°.-Planeación
2°.-Prevención.
3°.-Protección y Respeto a los Derechos Humanos
4°.-Coordinación
5°.-Transformación Institucional en dos ámbitos: el policial y el de procuración de Justicia.
6°.-Evaluación para retroalimentar y, en su caso, ajustar la política de Estado.
Por supuesto que esta presentación fue bien aceptada. Era lo que esperaba la sociedad, que no es nada nuevo, pues todo esto ya había sido planteado desde 1994 al 2000, pero las circunstancias y los enfoques miopes enfoques no permitiero9n este tipo de acciones que bien realizadas deberán dar por resultado la recuperación de los niveles de seguridad de hace más una generación.
Mas por lo que se ve y se lee, esta política pública, con todo lo buena que pudiera ser, y de seguro, lo será, ataca los resultados, los productos, no las causas y, también, es cierto, que esto no es función de un área en específico, sí es función, obligación y responsabilidad de la presidencia de la República.
Para resolver la crisis social generada por la delincuencia organizada debe resolverse la arcaica interrogante: ¿El hombre nace o se hace delincuente? Está científicamente probado que la norma es que el hombre nace con mayores predisposiciones para ser bueno y excepcionalmente, se manifiesta lo malo, perverso.
Deben cambiarse las condiciones familiares, sociales, culturales, económicas, etc., donde se desarrolla, forma y educa al individuo, al ser social: predicar y educarlo con el ejemplo, con el respeto a los valores, con la real modificación de las condiciones económicas, terminar con la enorme desigualdad y desequilibrio económico-socio-cultural, que sea un hecho el Estado de Derecho, el respeto a las leyes e igualdad ante la ley, terminar con la impunidad; que cada sector de la sociedad – Familia, Educación=escuela –de todos los niveles y como se quiera llamar – Iglesia – del credo que sea – gobierno, iniciativa privada, ejército, política, etc., cumpla con la responsabilidad que le corresponde y que sea el Estado=gobierno quien marque las pautas, las direcciones y el ritmo. En caso contrario, finalmente, el resultado será el mismo.






















