Finalmente, en el tablero de la política estatal el juego de simultáneas-vencidas –contra los grupos delincuenciales regionales, la delincuencia organizada, los capos y carteles y “dones“ nacionales con intereses en el estado, que sostenía el gobierno – sea cual haya sido su nivel – se llegó a un acuerdo negociado entre el Consejo General de Autodefensas y Comunitarios de Michoacán – Juan Manuel Mireles, Estanislao Beltrán, y líderes de Aquila, Apatzingán, Aguililla, Tancítaro, entre otros -, y Alfredo Castillo, Cervantes, Comisionado para la Seguridad y Desarrollo Integral de Michoacán, parece ser que llegó, o está por llegar, a su fin.

Este acuerdo general se llegó el pasado lunes 14 del presente, en las instalaciones en construcción del centro de readaptación y readaptación social-penal -, en construcción, en La Ruana, tenencia del municipio de Felipe Carrillo Puerto – cuna original – si de orígenes naturales hablamos de las autodefensas.

Los puntos centrales del acuerdo son 1°.- Limpieza conjunta, total, de templarios, el estado. 2°.-Liberar a los guardias civiles detenidos – unos cien, de Aquila, Coalcomán, Tepalcatepec, Chinicuila, Buena Vista y Aguililla -, a cambio de disolver a los grupos de civiles, milicianos, armados, con fecha límite del 10 de mayo próximo. 3°.- Todas las armas en poder de los milicianos se registrarán y se entregarán las de grueso calibre, de uso exclusivo del Ejército, siempre y cuando el gobierno cumpla lo prometido y acordado. 4°. Se cumplan las detenciones pendientes de integrantes del crimen organizado. 5°.- Para la legalización de los autodefensas – incorporarlos a los casi inexistentes Guardias Rurales – serán aplicados los respectivos exámenes de control y confianza que se realizan a todos los elementos de las corporaciones de seguridad, con la finalidad de garantizar que son personas que pueden estar a cargo del cuidado de las comunidades y municipios en los que los pobladores se han levantado en armas.

De conformidad con el comandante 5, Alberto Gutiérrez, coordinador militar del Consejo, las autodefensas se acabaron el 10 de mayo; para el 11 de mayo serán detenidos en retenes aquellos civiles-milicianos que porten armas.

Ahora bien, ¿Cómo le harán para limpiar a Michoacán de los Templarios, en no más de 25 días? ¿Se tienen ya las acciones paramilitares en agenda para realizar la limpieza? ¿Estos días faltantes para el 10 de mayo serán suficientes? ¿A los milicianos que resulten negativos en los exámenes de confianza – porque los habrá -, qué procederá con ellos? ¿Y en el caso de armas que resulten vinculados a algún hecho de sangre? ¿Se detendrá a quienes entregaron dichas? ¿Se sabrá quiénes les suministraban armas y municiones?

Todos los puntos acordados son especiales, pero el 4°, lo es más, lo que indica que los líderes de las autodefensas saben más – quiénes y cuándo – sobre órdenes de detención.

A simple vista, no hay nada seguro. Debemos acordarnos de la fábula del rey que quería encontrar quién enseñaría a leer y escribir a un burro: muchas cosas pueden pasar en estos 25 días. Sin embargo, la paloma de la paz está programada para llegar al estado.