En nuestro país y sociedad existen inamovibles: uno de ellos es las características de nuestros servicios educativos, de nuestra educación; está de más hablar sobre ellos, pero sí abundar que el Estado mexicano considerar a la Educación como el factor indispensable para que la sociedad se desarrolle y mejore; el criterio democrático así lo establece.

Está reconocido que en todo país y en todo lugar, cualquier cambio que se desee pasa, ineludiblemente, pro la escuela – sea del nivel que sea -; sociedades que estaban muy atrasadas – mucho más que la nuestra -, realizaron fuetes inversiones en sus sistemas educativos y efectuaron reformas – legales y pedagógicas – y ahora están por las nubes, como la japonesa, la coreana, malaya, hindú y finlandesa, por citar algunas.

Nuestro país está dentro de un penosos y largo proceso de reforma educativa, pero está entrampado y entrampada, por desgastes y obstáculos de territorios de poder y de dirección política de grupos interesados en conservar sus cotos feudales, sin importar los efectos negativos que cause a la sociedad nacional.

Uno de los pasos de la reforma educativa enarbolada por la actual administración, y de conformidad con lo establecido en los ordenamientos legales, es la realización de un censo – tanto de escuelas y alumnos como de trabajadores de educación básica del sistema educativo nacional.

Los datos, conjuntamente proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática y la Secretaría de Educación Pública, sobre el censo recientemente efectuado, a grandes datos, son los siguientes: Existen-funcionan 261 mil 631 centros escolares – anteriormente se llamaron escuelas – y únicamente fueron censados 236 mil 973 (90.6% -), a los que asisten 25 millones de alumnos y cerca de dos millones de trabajadores administrativos, manuales y docentes – la mitad son maestros frente a grupo -, de las cuales cerca de 40 mil son “desconocidas”, pero cobran, y 30 mil estaban de comisión o de licencia. En los estados de Michoacán, Oaxaca y Chiapas concentraron el 90% de respuestas negativas al censo. De los cerca de 2 millones de trabajadores, únicamente se censaron 1 millón 949 105, de los cuales 298 mil 174 no trabajaban en los centros que se tenían registrados.

De los que no trabajaban en donde decían, 113 mil 259 era porque estaban en otro centro de trabajo; 30 mil 600 tenían licencia o estaban en comisión y a 39 mil, 222, nadie los conocía. Se contaron 978 mil 118 maestros frente a grupo.

Del total de las escuelas analizadas, los estados de Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Veracruz tenían el mayor porcentaje de escuelas sin construcciones o de materiales ligeros y precarios, con más de 250 escuelas en estas condiciones.

A JUICIO DEL MISMO EMILIO CHUAYFFET, SECRETARIO DE EDUCACIÓN PÚBLICA, LA SITUACIÓN ES GRAVE EN CARENCIAS DE DRENAJE, PORQUE MÁS DEL 48% NO LO TIENEN; EL 31%, NO CUENTAN CON AGUA; MÁS DE 11% NO TIENEN LUZ Y 12% NO TIENEN BAÑOS.