“NO SABES LO QUE HICISTE”, EXPRESIÓN DE UN ESCOLTA DE COLOSIÓ AL SUJETAR&ASEGURAR A MARIO ABURTO EN LA ESCENA DEL ATENTADO, LOMAS TAURINAS, TIJUANA. 23-03-1994.


“QUE NO SE NOS OLVIDE: SIN UNA MAYOR JUSTICIA, SIN UNA MEJOR DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO, LA ECONOMÍA SE DEBILITA Y SE CIERRA EL CAMINO DEL CRECIMIENTO. PERO SIN UNA ECONOMÍA FUERTE, NO HAY POLÍTICA SOCIAL NI EFICIENTE NI DURADERA” DISCURSO DE INICIO DE CAMPAÑA PRESIDENCIAL. HUASTECA HIDALGUENSE. 10 ENERO 94.

Es indudable que estamos en la tierra del absurdo y dando prevalencia a las palabras del señor secretario de gobierno…”Son opiniones personales… ¡no pasa nada!”, como aquí no pasa nada, aunque la realidad sea contrastante con las palabras, los discursos y las maquilladas cifras de todo, pero particularmente las relativas a la seguridad/inseguridad, vamos de este absurdo a una conjunción de conjeturas que forman un galimatías.

El domingo 23 de marzo se cumplieron 20 años del atentado en la colonia Lomas Taurinas, de Tijuana, Baja California, que cortó la vida de Luis Donaldo Colosio Murrieta, candidato del partido revolucionario institucional a la presidencia de la República, para el sexenio 1994-2000. En torno a este hecho se ha gastado mucha tinta, saliva y tiempo en diarios, revistas, pantallas de televisión y en las ondas radiales. Sé que aquella bala del Taurus puso fin a un proyecto y que a nadie importante le interesan ya esos hechos, trataremos un poco de él.

1°.- Su asesinato fue un inesperado shock y parte aguas en la historia y en la política nacionales. Nada volvió a ser como antes de ese infausto y confuso día y como ese año: el primer día del año 1994 estalló el movimiento del EZLN, entró en operación el TLC y con él se empobreció el campo – salió – y sale – más barato importar que producir – y la riqueza producida se reconcentró en pocas manos, haciéndose más inequitativa. Un atentado magnicida contra candidato presidencial, y/o presidente electo, no se veía desde el incidente de La Bombilla, contra Álvaro Obregón. Fue algo terrible, y más por lo sorpresivo. Todo cambió en la política, y más en la política del partido revolucionario institucional: abruptamente se destruyó el escalafón político y la política de carrera y muchos advenedizos hicieron acto de presencia y condujeron la política por senderos nunca antes recorrido, llevando a la sociedad nacional, y a la nación, a la postración actual, esquemáticamente hablando y con fríos números de respaldo.

2°.-Quedaron muchos viudos: la nación quedó desamparada, el partido revolucionario institucional quedó huérfano y la sociedad entró en espanto. Era natural, lógico que el PRI barriera el 21 de agosto y Ernesto Zedillo triunfara y resultara presidente de la República electo, pero desde su toma de protesta como candidato, se inició el proceso político electoral que conduciría a la alternancia en el poder Ejecutivo federal. Las expresiones: “sana distancia; ya, jamás partido-gobierno” fueron indicadoras de que lo escrito por Manuel Camacho Solís – “Cambio sin Ruptura”, estaba por suceder: El debilitamiento del PRI desde la cúspide del Supremo Poder.

3°.-Habiendo un detenido, un procesado y castigado purgando su condena – Mario Aburto -, aun quedan tres grandes incógnitas: 1°.- ¿El detenido y el sentenciado, y condenado, son los mismos y una misma persona? No se dieron informaciones y comparaciones convincentes, irrefutables. Un sinfín de dudas, que a la fecha ahí están, sin ser desvanecidas. 2°.- ¿Por qué el atentado; cuál fue el móvil? ¡ufff! Muchas líneas de investigación, mas todo, oficialmente, se redujo a: NO hubo complot y sí asesino solitario con ideología personal, resentido, ajeno a la política partidista, miembro de una organización: los Caballeros Águilas. 3°.- ¿Quién – quiénes – fue – fueron – el autor – autores intelectuales? Se señaló a Carlos Salinas de Gortari, a Manuel Camacho Solís, a José Córdova Montoya, a…¡uuuffffff! Si a lo anterior le sumamos la muerte de Francisco Ruíz Massieu, secretario general del CEN del PRI y diputado federal y a que su autor intelectual – Manuel Muñoz – nunca lo agarraron, tendremos escenario caótico y expectante. Se siguieron varias supuestas pistas que llegaron a un laberinto y con la información y filtraciones, todo fue mar de incertidumbre, bien dirigida, bien orquestada, que provocaron lo deseado: confusión, dudas. Y ese modelo – político, narrativo y fílmico – es el guión de las acciones del servicio exterior de potencias no nacionales, pero bien interesados en la vida política de los países subdesarrollados – y desarrollados, también. Siguiendo los modelos del atentado contra el presidente norteamericano John Fitzgerald Kennedy y del ascenso de Augusto Pinochet a los mandos del ejército chileno, así llegó Ernesto Zedillo Ponce de León a ser candidato del PRI a la presidencia de la República: Todos los elegibles estaban impedidos por el marco de leyes; el único viable, y elegible, era Zedillo. Y fue y lo que hizo es historia. Y aquí, y así, estamos. Se distrajo a la sociedad nacional tratando de encontrar, insistentemente, el móvil en su célebre y memorable discurso pronunciado en el Monumento a la Revolución, como orador oficial, en el LXV Aniversario de la Fundación del partido revolucionario institucional. Aquellas frases: “En estos meses de intensos recorridos por todo el país, de visita a muchas comunidades, de contacto, de diálogo con mi partido y con la ciudadanía entera, me he encontrado con el México de los justos reclamos, de los antiguos agravios y de las nuevas demandas; el México de las esperanzas, el que exige respuestas, el que ya no puede esperar…es el México que nos convoca hoy; ese es el México que convoca a mi conciencia; ese es el México al que habremos de darle seguridad, al que habremos de darle rumbo en la nueva etapa del cambio…yo veo un México de comunidades indígenas, que no pueden esperar más las exigencias de justicia, de dignidad y de progreso; veo un México de campesinos que aun no tienen la respuesta que merecen…veo un México de trabajadores que no encuentran los empleos ni los salarios que demandan…Veo un México de jóvenes que enfrentan todos los días la difícil realidad de la falta de empleo, que no siempre tienen al alcance las oportunidades de educación y de preparación…veo un México de mujeres que aun no cuentan las oportunidades que les pertenecen…veo un México de profesionistas que no encuentran los empleos que los ayuden a desarrollar sus aptitudes y sus destrezas…Yo veo un México con hambre y con sed de justicia. Un México de gente agraviada., de gente agraviada por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían de servirla. De mujeres y hombres afligidos por el abuso de las autoridades o por la arrogancia de las oficinas gubernamentales. Veo ciudadanos angustiados por la falta de seguridad, ciudadanos que merecen mejores servicios y gobiernos que les cumplan…Yo veo un México convencido de que ésta es la hora de las respuestas; un México que exige soluciones. Me propongo encabezar un gobierno para responderle a todos los mexicanos. El cambio con rumbo y con responsabilidad ya no puede esperar”, tiene vigencia, mas también expresó las siguientes: “Aquí está el PRI que reconoce que la mayor modernización económica sólo cobra verdadero sentido, cuando se traduce en mayor bienestar para las familias mexicanas y que para que sea perdurable debe acompañarse con el fortalecimiento de nuestra democracia. Estas es la exigencia que enfrentamos y a ella responderemos con firmeza…Es la hora de un nuevo impulso económico; es la hora de crecer sin perder la estabilidad financiera ni la estabilidad de precios. La economía, más allá de las metas técnicas, tiene que estar al servicio de los mexicanos…Por eso, el nuevo crecimiento económico tiene que ser distribuido con mayor equidad, con empleos crecientes, con ingresos suficientes…Es hora de convertir la estabilidad económica en mejores ingresos para el obrero, en mejores ingresos para el campesino, para la ganadero o para el comerciante, para el empleado o para el oficinista, para el artesano o profesionista, para el intelectual y para maestras y maestros de México…Es hora del gran combate a la desigualdad, es la hora de la superación de la pobreza extrema, es la hora de la garantía para todos de educación, de salud, de vivienda digna. Esa es la reforma social de la que hable en Huejutla…Es la hora de que el artículo 27 de la Constitución se exprese en bienestar, en justicia, en libertad para los hombres del campo. Es la hora de acabar para siempre con todo vestigio de latifundio; es la hora de certidumbre en el ejido, a las tierras comunales y a la pequeña propiedad…La educación es nuestra más grande batalla para el futuro. AS ella destinaremos mayores recursos…La única continuidad que propongo es la del cambio; la del cambio que conserve lo valioso. Queremos un cambio con responsabilidad en el que no se olvide ningún ámbito de la vida nacional; queremos un cambio democrático para una mejor economía, para mayor desarrollo social. Hoy existen las condiciones para lograrlo; la sociedad lo demanda…Hoy queda claro que los cambios no pueden ser ni marginales ni aislados. La vía del cambio corre en igual sentido y en igual intensidad y urgencia por el campo de la política, por el campo de la economía y del bienestar social…Haremos de nuestra capacidad de cambio el mejor argumento para convocar a la confianza de los mexicanos, para garantizar la paz, para fortalecer nuestra unidad…Reitero que provengo de una cultura del esfuerzo y no del privilegio. Como mi padre, como mis abuelos, soy un hombre de trabajo que confía en los hechos más que en las palabras. Pero por eso mismo, soy un hombre de palabra, un hombre de palabra que la empeña ahora mismo para comprometerme al cambio que he propuesto: Un cambio con sentido y con responsabilidad.

De su discurso de arranque de campaña, en Huejutla, Hgo., el 10 de enero de 1994, extraigo los juicios siguientes:” La violencia no puede ser ni método ni fin. La paz, la estabilidad, la armonía y la legalidad, son las vías de toda solución verdadera…Que no se nos olvide: sin una mayor justicia, sin una mejor distribución de la riqueza, la economía se debilita y cierra el camino al crecimiento. Pero sin una economía fuerte, no hay política social ni eficiente ni duradera….Lo que hemos logrado hasta ahora, lo tenemos que poner al servicio de los que menos tienen…Hoy tenemos las condiciones para hacer del crecimiento una batalla decisiva contra la pobreza…Por eso…es que propongo una gran reforma social y un nuevo y decidido impulso al desarrollo de nuestras regiones. 72 días después de este discurso, se encontraría en la colonia Lomas Taurinas de Tijuana, Baja California, con una bala, disparada de una pistola Taurus.

En sus 37 artículos publicados en EL FINANCIERO tiene juicios como los siguientes: “Los cambios estructurales que se requieren son descentralización productiva y reconversión industrial…Hemos aprendido que la concertación y el diálogo son garantía de viabilidad…Una sociedad más y mejor informada es pieza fundamental de la democracia. Es arma indispensable para la modernización. En su artículo: UN PAÍS SIN DEMAGOGIA, expresó lo siguiente: Los más activos defensores del desmantelamiento del Estado y de la eliminación total de su intervención en la economía aceptan, es el papel del sector público como detonador del desarrollo económico – particularmente del sector industrial de nuestro país -; la segunda se refiere al carácter del sector como instrumento para promover el desarrollo social. Mucho de lo que se dice ahora de su ineficacia proviene, principalmente, de la comprensión de este doble propósito. (Publicado el 8 de abril de 1987).

En LOS CAMBIO ESTRCUTURALES, igualmente publicado en EL FINANCIERTO, escribió: “Existe capacidad de respuesta del Estado mexicano para hacer frente a las nuevas circunstancias y es posible conducir y orientar los esfuerzos de renovación conforme a los valores de libertad, democracia y soberanía, porque el propósito final de dicha tarea transformadora es la vigencia cada vez más plena de estos valores nacionales, en el contexto de una realidad cambiante y difícil. (Publicado el 11 de marzo de 1987).

No se sabe, imposible saberlo, pero existe la presunción de que para algunos analistas de agencias no nacionales Luis Donaldo Colosio significaba un riesgo para el proceso de cambio – de desestatizar, debilitar, desaparecer el Estado Benefactor, el nacionalismo –; construyeron los escenarios de escritorio y convencieron a quiénes tenían que convencer y obtuvieron la autorización para su supresión-eliminación.

Con el perfil de líder en ascenso, Luis Donaldo Colosio pudiera intentar cambiar-detener lo iniciado por Miguel de la Madrid Hurtado, continuado por Salinas y desarrollados y terminado con Ernesto Zedillo Ponce de León; confirmado con Fox y Calderón Hinojosa. No quisieron correr el riesgo y quitaron la estorbosa pieza. ¡Qué importaba el país y su sociedad! Nadie levantaría el índice acusador. ¡Ni siquiera pensarlo, menos acusar! ¿Cuándo habrá respuestas? Acaso nunca.

En un paralelismo político literario: a Martin Luther King, el Apóstol de la igualdad y unidad racial, lo sacrificaron “por un sueño” y, muy posiblemente, a Luis Donaldo, lo inmolaron por el riesgo de un acto de conciencia, eventual e improbable, rectificación.

¿Qué hubiera pasado si hubiera llegado a la presidencia de la República? El hubiera es tiempo Pendejativo.