El pasado domingo se cumplieron 20 años del atentado en la colonia Lomas Taurinas, de Tijuana, Baja california, que costó la vida de Luis Donaldo Colosio Murrieta, candidato del partido revolucionario institucional a la presidencia de la República, para el sexenio 1994-2000.
Desde el momento mismo del atentado y la detención del ejecutor del asesinato en el mismo escenario del crimen, hasta la actualidad, han circulado muchas versiones, mucha información media verdad, media mentira, fantasiosa que hasta el momento producen únicamente una situación: duda, confusión y desconcierto.
Ciertamente, desde de punto de vista policiaco, jurídico y de justicia, hay un culpable, existe un proceso, está un castigo y un condenado está purgando la pena: Mario Aburto, por más señas, michoacano. Mas existen dudas, que ya a nadie le interesa resolver. ¿Para qué? Nada cambiará. Sin embargo ahí están varias curiosidades:
1ª.-Se dice que en un delito siempre debe tenerse una respuesta a la pregunta básica: ¿A quién beneficia el hecho? Siempre se habló del candidato incómodo; se le señaló así desde su célebre discurso del 6 de marzo de ese mismo año: 1994.
2ª.-Se decía, se filtraba – algunas personas interesadas – en hablar de su eventual renuncia, aceptación de cambio-relevo, por motivos personales; en fin, varias justificaciones; incluso se llegó a afirmar que ya estaba en la mira de los complotistas – si lo hubo – y que en los escenarios del acto proselitista en Morelia pudo darse en atentado. Lo cierto es que desde el instante mismo de la detención y presentación del magnicida – casi – mucha información, muy variada circuló en todos los escenarios, generando confusión, inseguridad, falta de certeza.
3ª.-Los órganos jurisdiccionales de procuración y administración de la justicia siempre sostuvieron la teoría del asesino solitario. Lo cierto es que jamás se comprobó un complot, en el que invariablemente se señalaba a Carlos Salinas de Gortari, José Córdoba Montoya y a Manuel Camacho Solís. Todo sirvió para enrarecer el ambiente político.
4ª.-Sobre Mario Aburto se difundió bastante información sobre él; que era u8n Caballero Águila, que era solitario, con problemas de identidad, etc., etc. Igualmente se sembró la duda sobre la verdadera identidad del asesino, pues las imágenes que se tiene desde el momento de su detención no corresponden a las imágenes del día siguiente, cuando fue presentado, bañado, rasurado, sin bigote y sin golpes en la cara y quedó la duda, la inseguridad.
5ª.- Indebidamente, Manlio Fabio Beltrones, en funciones de gobernador de Sonora, habló privadamente con el detenido en su viaje aéreo de traslado de Tijuana a las instalaciones de la PGR Distrito Federal. ¿Quién y por qué autorizó -aron- ese hecho? ¿Qué hablaron los dos, en privado? No hay respuestas.
6ª.-Un miembro de la escolta de Colosio, instantes posteriores a los hechos – atentado-detención y casi linchamiento, cuando aseguraba al detenido le expresó algo que es cierto y valioso: ¡No sabes lo que hiciste!
Realmente ¿quién resultó beneficiario de este crimen? Como persona moral y física, nadie…así, así, directamente; sin embargo si existen dos grandes beneficiarios.
Tomando el perfil del golpe de Estado e Chile y la forma como arribó al poder Augusto Pinochet, las agencias de inteligencia internacionales – de países interesados – abrieron y desbrozaron el camino para Ernesto Zedillo Ponce de León llegara a la titularidad del poder Ejecutivo Federal de manera inobjetable, tal como lo hizo Pinochet.
¿Cuál sería el móvil? El riesgo que significaba Colosio para continuar o no con el proceso de cambio en el modelo neoliberal, partiendo de su discurso del 6 de marzo. A juicio de los análisis de esas agencias, en algún momento consideraron el riesgo y no quisieron correrlo, pues no les convenía una regresión a las reformas iniciadas con De la Madrid y Salinas; se analizaron todos los escenarios y proyecciones. Tomaron la decisión, como necesaria, maquiavélicamente: Importó el fin no los medios.
Ernesto Zedillo no significó riesgo; a la inversa, aceleró el debilitamiento del Estado benefactor y terminó por privatizar-desincorporar-vender todo lo que era- fue propiedad del Estado y preparó la alternancia político partidista para el proceso del 2000. Todo les salió bien, casi perfecto, únicamente se equivocaron en el partido y persona para continuar con el proceso de alternancia: Ni el PAN ni Fox Quesada, ni Calderón Hinojosa, estaban preparados para llegar al poder – como personas estaban y fueron inmaduros y frívolos y como personas morales, carecían de equipo, gente preparada para dirigir el cambio, y de pilón, la administración: Un fiasco, una transición fallida – y esa alternancia no fue, no se dio, no se materializó, no se encaminó, hacia la transición.
Curiosamente, todas las personas involucradas, de una forma u otra, con los hechos posteriores al atentado contra Colosio, están en el centro de la política nacional como protagonistas de ella: Manlio Fabio, Carlos Salinas – nadie negará que él sigue, a tras mano, actuando en la política nacional – , Emilio Gamboa Patrón y Manuel Camacho Solís. Vean dónde han estado y están. Jamás se han separado de la cúpula del poder partidista y en las instituciones de poder. Ernesto Zedillo trabaja para las corporaciones internacionales, ¡hasta para la ONU! Y tiene la protección de la justicia internacional. Es intocable.
La muerte de Luis Donaldo Colosio Murrieta fue un parte aguas en la política, en las prácticas políticas y en la sociedad mexicanas: ¡Ya nada volvió a ser como antes!
Si fuera posible ese don y Luis Donaldo Colosio despertara de ese sueño trascendente, vería un México con el mismo perfil que él conoció: Con hambre y con sed; un México agraviado.























