Nuestro estado, independientemente de cualquier otra cosa, entre ellas si es o no es un laboratorio sociopolítico-electoral, es la comidilla del día; uno de los temas de este hecho de comentar a nivel nacional, es el asunto de las autodefensas, que, también independientemente, de los resultados, buenos o malos o como se quieran calificar, es una herramienta del gobierno; mas con todo y eso y particularmente por eso, son ilegales.

No caeremos en lo usual; haciendo a un lado su origen, financiamiento, asuntos de logística, fines y mecanismos, y demás etcéteras; únicamente sobre el “ente en sí”.

Surgen – o si se quiere aceptar el término, nacen – regional y específicamente las autodefensas por en NO cumplimiento de las responsabilidades del Estado-gobierno con la sociedad, específicamente de las cuestiones de seguridad y tranquilidad social, por las razones que sean y que han sido ampliamente ventiladas en todos los medios. Se festina su avanzar hacia adelante – se dice liberar las poblaciones y comunidades -; establecen retenes y realizan inspecciones y, acaso, detenciones. Casi todos se alegran por su seguir adelante.

Pero, ¿en base en qué o por qué colocan los retenes y puestos de revisión e inspección? ¿Quién les otorgó esa autoridad, ese poder? ¿Esas retenciones, esas revisiones, esas detenciones tienen poder, son válidas?

Estamos frente a un absurdo. Es ilógico e ilegal, e ilegítimo, que “alguien” cree un ente de esa naturaleza para ser instrumento de la ley y se diga que con ellos se detendrá el crimen organizado, se aplicará la ley y se regresará al Estado de Derecho.

Lo lógico es que si los instrumentos de la ley no están cumpliendo su función, se aplique la ley y se establezcan procesos administrativos para su relevo y entre en funciones otros nuevos instrumentos de la ley, en este caso, policías, agentes ministeriales, jueces y demás personas y puestos administrativos procuradores e impartidores de justicia o si la ley o encaje legal no sirve, lo lógico y natural es proponer su reforma/cambio y asunto resuelto, pero no violar las leyes, sus reglamentos para restablecer el Estado de Derecho.

¿O como sociedad, como organismo superior de la sociedad el Estado no puede actuar, no puede sobrevivir, con una acción de esta naturaleza, lógica, jurídica, legal, necesaria? ¿O es que todos los instrumentos de la ley y del Estado-gobierno están fuera de la ley y el Estado-gobierno no puede, no es competente, para realizar una acción quirúrgica de ese tamaño y prefiere – ley del menor esfuerzo, utilitariamente – conceder e investir y recurrir a lo ilógico, a lo ilegal, a lo ilegítimo, como lo necesario para convivir?

Sería completar el absurdo y viviríamos dentro de él: no seríamos el Estado fallido, ni el gobierno fallido, ni surrealista: Seríamos el Estado absurdo: El estado y sociedad fuera de toda ilógica.