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Se atribuye al líder de la revolución comunista de China Mao Tse- Tung la frase, más o menos textual, donde dice que leer demasiados libros es peligroso
Ciertamente si Mao se inspiró en el personaje cervantino de la literatura universal D. Alonso Quijano, es posible que sea justificado. Pero en el caso de Mao dudamos que la razón sea esa. Ni siquiera a D Quijote, ávido lector de literatura de caballería, le resultó pernicioso más allá de iniciar su propia cruzada para erradicar lo que él consideraba mal e injusticia y erigirse en hacedor del bien.
Quizá aquí debamos preguntarnos si lo realmente peligroso es formular un sistema social o educativo bajo la premisa ideológica de construcción de un modelo de sociedad. En definitiva cualquier ideología vive con una intencionalidad; imponerse como modelo. La diferencia entre unas y otras sólo difieren en la forma cómo ese modelo se impone. En el caso del líder de la revolución China ya conocemos los instrumentos usados. En los modelos democráticos deberían diferir en su fondo, que ya son en sus formas.
Modelos educativos e informes internacionales
Los últimos datos publicados son los de la Asociación Internacional para la Evaluación del Rendimiento Educativo que toma como valor de estudio la edad equivalente a alumnos del curso español de 4º de primaria. Los resultados que arrojan no pueden ser más desesperanzadores y deben invitar a una serena reflexión que comience por sacar la educación del debate ideológico y partidista.
Estos datos señalan que en las tres disciplinas valoradas: lectura, matemáticas y ciencias, España ocupa los puestos 23, 23 y 21 respectivamente. Muy por debajo de la media de los países de la OCDE, resultados parecidos a los ofrecidos también por los informes PISA. En puestos inferiores a España sólo están Polonia, Turquía y Chipre. Los mejores resultados vuelven a obtenerlos Finlandia, Corea del sur y Japón. Otro dato preocupante es que el 20% de los escolares no muestran interés por los estudios. Para responder a la pregunta de por qué estas diferencias es necesario analizar sus modelos educativos, políticos, culturales y sociales.
La educación ha de servir para formar ciudadanos libres, autónomos, democráticos, tolerantes, a quienes se les ha de aportar las herramientas cognitivas y actitudinales necesarias para acceder en igualdad de condiciones a las oportunidades educativas y laborales disponibles en ellas, para que sean promotores del desarrollo integral de la sociedad. Este objetivo educativo requiere aunar voluntades para alcanzar consensos sociales que traspasen los límites de los sistemas y las escuelas, los gobiernos y la sociedad civil, las familias y administraciones. Que esté fuera de la confrontación política y que se empiece a comprender la educación como un todo inclusivo. Las particulares visiones del mundo y la sociedad han de reflejarse en un modelo que integre (inclusivo) las sensibilidades y los aportes de la sociedad, la familia, la cultura y la política. Esta última entendida como lo hacía Platón, es decir, política como observación de la realidad y puesta a prueba de cambios y mejoras idealistas en sintonía con esa realidad observada en cada momento. O como la entendía Aristóteles desde una perspectiva científica donde el análisis social se debía hacer tomando en cuenta elementos psicológicos, sociales y culturales y estableciendo relaciones de causa-efecto, en un permanente proceso de revisión, mejora y adaptabilidad.
Sin ánimo de ser exhaustivo, veamos qué tipo de sistema educativo tienen los países con mejores resultados.
Finlandia
El sistema educativo finlandés no difiere demasiado en su estructura y ordenación de la mayoría de los países europeos y de su entorno. La educación obligatoria es hasta los 16 años y , una vez completada, se bifurca en dos itinerarios, el bachillerato y la formación profesional. Después están los grados y postgrados según las directrices comunitarias del Plan Bolonia para la educación universitaria. Similar al español.
El porcentaje del PIB dedicado a educación, según datos del banco mundial en el trienio 2007-2009, es del 6,6%. El promedio de los países de la OCDE es del 5,3%, y en el mismo periodo en España supone un gasto del 4,6% (dos puntos por debajo de Finlandia). En cuanto al gasto del PIB per cápita en el año 2009 en la educación primaria es del 20,5%, en España es para el mismo periodo del 21,6% , es decir, un punto mayor en inversión. Sin embargo lo más significativo no es su modelo educativo sino su modelo social. En Finlandia la afición a la lectura se expresa en el alto nivel cultural y la vasta red de bibliotecas existentes. La familia se integra en la escuela como estructura de apoyo fundamental. La familia forma una suerte de unidad pedagógica con los profesores en la función docente. Y, algo importante, hace muchos años que iniciaron la educación con modelos pedagógicos basados en la formación en competencias desde la práctica de la educación emocional, social y creativa, algo que en España empieza a ser “experimental “ y cuyo impulso corre a cargo de Fundación Botín.
El éxito de este modelo empezó a exportarse a los países desarrollados, entre ellos España, pero los modelos sociales se hacen y construyen y no se exportan con la misma facilidad y casi nunca los mejores se copian. Lo mismo podemos decir de los modelos educativos familiares, pueden ser envidiables pero no fácilmente exportables.
Por otro lado, la formación del profesorado es muy rigurosa y en el currículo universitario tiene un peso esencial la formación pedagógica. La innovación es casi materia obligada. Los docentes pasan evaluaciones externas periódicas lo que les exige actualización y dinamización pedagógica según criterios tanto científicos como generacionales.
Comenzábamos aludiendo a la frase de Mao en el que argumentaba la peligrosidad de la excesiva lectura. Evidentemente esto no es así. Uno de los pilares, hemos visto, de la educación finlandesa es su hábito lector, básico para el desarrollo intelectual y para la mejora del rendimiento académico. En España este hábito está muy por debajo de la media de los países de comparación. Sin entrar en detalles, los datos son contundentes; somos un país que edita mucho pero que apenas lee nada.
Japón
El sistema educativo japonés tiene algunas peculiaridades exclusivas del sistema cultural oriental. La educación obligatoria comprende las edades de 6 a 15 años. El 90% de los alumnos que terminan la primaria van a la secundaria (un equivalente al bachillerato español) después de pasar por un examen de entrada estricto que evalúa pruebas de rendimiento en japonés, estudios sociales, matemáticas, ciencias e inglés, y de ellos un 93 % titula,. En España estos estudios suponen el 64% (Bachillerato y CFGM) de alumnos que titulan de un total del 70% que siguen estos estudios.
El porcentaje del PIB dedicado a educación en el trienio 2007-2009 es del 3,6% y el porcentaje del PIB per cápita es del 22,6%.
La sociedad nipona tiene la fama de ser exigente con sus niños, estrictos en su formación y dan una importancia primordial al aprendizaje de las matemáticas y los idiomas. Pero lo más peculiar o característico de la enseñanza en Japón es su apuesta desde hace muchos años por las TIC. Según datos recogidos por la Universidad de Deusto sobre números estudios por todo el mundo, han demostrado que las TIC pueden resultar favorables en el aprendizaje de los estudiantes por la modificación y cualificación de los métodos de enseñanza. Una investigación llevada a cabo por el Instituto Nacional de Educación Multimedia en Japón, demostró un aumento significativo en el rendimiento de los alumnos en el aula y mejorar la competencia en materias como matemáticas, ciencias y sociales. Mejoras en conocimiento y comprensión, habilidad práctica y presentación de habilidad.
Corea del Sur
Corea del sur, otro de los países que mejores resultados alcanzan. Gasta un 4,6% de su PIB y un 23,1% del PIB per cápita en educación. Tampoco difiere mucho la estructura del sistema educativo de la del resto de los países. La educación obligatoria de los 7 a los 15 años y la secundaria (parecida a bachillerato) hasta los 18 años. El paso de la escuela elemental (7 a 12 años) a la primaria (13 a 15 años) exige la superación de un examen de nivel en varias materias.
Corea fue uno de los países pioneros en la implantación de la educación tecnológica (Ley de Promoción de la Educación Industrial de 1968). Por eso no extraña que posea uno de los sistemas educativos en TIC más innovadores y pioneros de las sociedades desarrolladas. A principios de los ochenta Corea ya hizo una apuesta crucial por la prioridad de la educación tecnológica y con instrumentos tecnológicos. Junto a Japón será de las primeras en introducir, por ejemplo, las pizarras digitales. El e-learning está siendo introducido en todos los ámbitos educativos como estrategia para integrar a toda la población en la sociedad del conocimiento. Esto supone a la vez una nueva metodología didáctica del profesorado. La formación y preparación profesional de los educadores y docentes es exigente. Las universidades de formación del profesorado usan las mismas herramientas tecnológicas y pedagógicas que se usan en las aulas y escuelas de manera que no hay desfase entre la formación del profesorado y capacitación y las exigencias educativas de la sociedad coreana. Las TIC se consideran como agentes de cambio de la sociedad que generan nuevas formas de aprendizaje. La interiorización y disposición normativa en corea asumió hace mucho tiempo que el camino hacia la calidad se encontraba en la educación.
Conclusiones
Algunas conclusiones a salto de mata.
•Aun siendo importante la inversión del PIB en educación, no parece que sea determinante para asegurar buenos resultados. La diferencia hay que buscarla en otros elementos.
•Las TIC ocupan un lugar fundamental en la mejora, no solo de la calidad de enseñanza, sino de las habilidades y competencias en la educación primaria y secundaria obligatoria.
•La exigencia educativa con evaluaciones periódicas de nivel parece garantizar una mejora de los resultados y el acceso a niveles superiores con mejor preparación y mayores habilidades.
•Los hábitos lectores influyen de manera determinante en los resultados. En España la obligatoriedad de trabajar la competencia y dedicar lectura obligatoria en todas las áreas se recoge en la LOE de 2006. Sin comentario.
•La formación y evaluación didáctica y pedagógica del profesorado debe ser exigente y proporcionar un sistema pedagógico de continuidad entre las necesidades educativas de la comunidad escolar y la universidad.
•Consideración y alto valor concedido a la educación por parte de toda la sociedad que además se implica en ella.
•Adecuada relación escuela-familia que facilite la continuidad de las dos y la interacción entre ellas.
Epílogo
Todo lo anterior sugiere que mejorar la calidad de la enseñanza va aparejado a un cambio de los modelos sociales, en la forma de situarse y en su consideración por la educación. Para darle la vuelta a los resultados académicos y educativos de España no sólo basta, por tanto, con imperativos legales. Si cada nuevo gobierno que sale legítimamente de las urnas desmonta el sistema del gobierno anterior, a lo único que podemos aspirar es a que nuestros alumnos no desesperen. La sociedad no se cambia y trasforma con Decretos Ley y mucho menos si estos se dan sin consenso.























