El pasado miércoles 12 del presente, en el diario EL FINANCIERO, edición correspondiente a ese día – 12 de febrero -, en su página 18 está la nota que refiere que las autoridades – o del H. Ayuntamiento de Morelia o del estado o ambas – se afirma que la empresa Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles, operadora del tren suburbano, propuso construir un tranvía que requiere inversión por un mil 870 millones de pesos; la demanda estimada sería de 42 mil pasajeros diarios y para esta obra se propone una asociación público-privada en la presentación del servicio al usuario; el esquema inversión pública-privada se puede conformar de forma tripartita; a través de fondos federales, estatales y municipales; la tarifa propuesta sería de 8 pesos por los primeros 5 kilómetros – un peso arriba de la autorizada y oficial en el transporte público en el estado -. En viajes mayores de 5 kilómetros, la tarifa sería de 15 pesos; con esta tarifa se estima un ingreso anual cercano a los 144 millones, 649 mil pesos anuales, con esquema de financiamiento a 30 años y con una inve3rsión inicial de 868 millones de pesos y una Tasa Interna de retorno del 14%.
Es bastante cierto, las ciudades crecen, los residentes deben trasladarse de un lado a otro, por las razones que sean y se piensen, y que no todas las familias tienen vehículos para transportarse con fácil adquisición, seguridad y rapidez; de ahí la necesidad de un formato de transporte público que satisfaga esas necesidades.
Podrá desmentirse, pero nuestras ciudades medias y Grandes – son poblaciones viejas con las necesidades de las nuevas; sus calles son estrechas, en mal estado y diseñadas con otra lógica que satisfacía, acaso, las mismas necesidades, pero en otras circunstancias de empleo y trabajo y familiares, etc.
Para resolver este perfil de necesidades se han planteado diversas opciones; muchas de ellas imposibles, inviables e ilógicas y una de ellas es ésta que registrar EL FINANCIERO en sus páginas ya señaladas.
Varias objeciones, de entrada; ¿En una administración económicamente débil endeudada, de dónde se obtendrán los fondos, casi dos mil millones de pesos? ¿Por qué vías circulará? ¿Cuál será el costo vías de circulación – bulevares, avenidas, circuitos viales, ampliación de calle, etc., en transportes – ramales – un sistema con ramales de vialidades, digamos – o qué?
Tal vez lo que estas ciudades necesiten otro tipo de autoridades municipales y líderes sociales que tengan otra visión, no la del negocio y que trabajen en propuestas viables, congruentes, con soluciones de lógica urbana para la ciudad específica; por ejemplo: ¿Por qué no invitar a TODA LA SOCIEDAD a que dé su punto de vista sobre ¿QUÉ ES LO QUE QUIERE EN CUANTÓA TRANSPORTE? ¿Se deben abrir las calles del centro? ¿Convertir el primer cuadro en área peatonal? ¿Algunas calles pueden transformarse en subterráneas o aéreas para facilitar la vialidad y el cruce peatonal?
Muy posiblemente varias ciudades únicamente requieran ofrecer mayor competencia de líneas-servicios de transporte y no gastar tanta a tontas y locas y es muy seguro que todos los H. Ayuntamientos necesitan, no autoridades que resuelvan todo con negocios particulares o de los otros, y sí ciudadanos con visión de futuro y de servicio eficiente, responsable y transparente. ¡Dios nos libre de pendejos con ideas brillantes!























