En el mundo contemporáneo se está popularizando la imagen y la idea de Su Santidad, el Papa Francisco, por ser franciscano, difundir su invitación a que la riqueza se redistribuya más equitativamente entre los pobres y porque los sacerdotes cumplan, recta, justa y moralmente, con su función y sus actos pro limpiar la estructura del Banco para las Obras Pías – Banco del Vaticano – y sus declaraciones y hechos contra los comportamientos y personajes inmorales y perversos en sus relaciones con la feligresía – particularmente con infantes y jóvenes, pero como lo expresa Evelio Rosero, el Papa sigue los derroteros de la Iglesia y no representa ninguna amenaza para la Curia.
Para este escritor, premio nacional de Colombia – auto del libro: “Plegaria por un Papa Envenenado” – empleando las herramientas de la ficción y sin traicionar los hechos históricos, recrea versión sobre la misteriosa muerte – para muchísima gente, asesinato – del Albino Luciani, más conocido como el Papa Juan Pablo I.
Para este autor colombiano el Papa Juan Pablo I deseó i8nstituir cambios radicales que pondrían en jaque los intereses de la Curia Romana y en su obra PLEGARIA POR UN PAPA ENVENENADO, con voces de las prostitutas de Venecia a modo de coro, narra la vida de un hombre que pretendió seguir los pasos de Jesús, el Nazareno, y como consecuencia atajar los males endémicos: en la víspera de su muerte firmó una lista y obispos que deberían ser destituidos, sin contar con que el director del banco del vaticano y la mafia siciliana tenía otros planes – recreados, fílmicamente en El Padrino III -.
Afirma Evelio Rosero que el cardenal Luciano, el Papa Juan Pablo II fue el primero que empezó a hablar de una Iglesia de los pobres y de querer dedicar un gran porcentaje de las ganancias de ésta – la Iglesia católica – a los países en vías de desarrollo; también pensó en acabar con el “celibato sacerdotal, permitir que las mujeres fuesen ordenadas, aceptar el aborto y el uso de la píldora anticonceptiva, además de querer desprenderse por completo de los nexos entre el banco del Vaticano y la mafia italiana, lo que derivó en que estos se confabularan para envenenarlo, a los treinta y tres días de haber sido elegido como Papa Juan Pablo I: 26 de agosto de1978. Cuando murió Juan Pablo I lo mandaron embalsamar rápidamente y no permitieron que se le hiciera autopsia al cadáver. La Iglesia todo lo ocultó para que no hubiera mayores aclaraciones en torno a su muerte.
Para Evelio Rosero es curioso que este 27 de abril se vayan a canonizar a dos pontífices: Juan XXIII – sucesor de Juan pablo I – y a Juan Pablo II, que nada hicieron por aclarar-investigar la muerte de su antecesor y conservaron en sus cargos a obispos y cardenales y estructuras del Banco de las Obras Pías – Banco del Vaticano.
Para Evelio Rosero, la Iglesia es epicentro moral y ético de la humanidad; si se resquebraja es muy evidente, ya que sus consecuencias son negativas. El Papa adecuado al momento y mantiene cierta política de respeto; tiene una actitud distinta al de Ratzinger y del mismo Wojtyla; estamos hablando del inicio de una renovación, de un nuevo aire en la Iglesia Católica.























