Rápida, simple y razonadamente es no tener para comer, ni para hoy ni para mañana. Y si hay pobres se debe a que existe alguien, algunos que, por conveniencia personal-individual, – ni siquiera social – los explotan, los mantienen en esa condición socio-económica y/o que no desean, quieren – aun pudiendo – sacarlos de esa condición: A alguno(s) les interesa, les conviene que alguien-algunos estén en esa condición económica-social.
En todo el mundo y en todo tiempo, siempre han existido y si existen pobres, por lógica consecuencia, está la condición opuesta, contraria y hasta contradictoria: los ricos.
Esa clasificación, categorización y condición, siempre han existido, desde que surgió-se aceptó la llamada propiedad privada y el uso de la fuerza como poder y liderazgo, si usted gusta, salvaje y primitivamente y se dio el eslabón y encadenamiento de la vida y de la condición de sumisión: el fuerte tiene poder, el poder da “valor(forma de dinero) a determinadas situaciones-cosas, ese valor proporciona poder – clásico y eterno círculo perverso – y el poder riqueza y sumisión y así por siempre.
Se supone, que con la maduración de las sociedades, el surgimiento de la noción, concepto y figura de Estado, de la sistematización de la política, el abatimiento, la destrucción de la idea del reino-poder por obra de Dios, el desarrollo ideológico de que el pueblo es la fuente-origen natural del soberano poder y que radica en el pueblo; que el poder unigénito se divide, como la providencia, en tres figuras; que el poder no es eterno y si temporal y que se asciende a él por la vía del voto y de los partidos políticos, etc., etc., el tema de la pobreza formó parte de las acciones de gobierno, cuyo objetivo era desaparecerla o por lo menos disminuirla.
De conformidad con los últimos datos oficiales, en nuestro país, de una población de 110 millones de mexicanos, existen más de 52 millones de compatriotas en condición de pobreza y la mitad de ellos en la miseria extrema ; esta calidad-condición de vida es atacada desde varios puntos y pro muchísimas acciones en casi todos los sexenios y se han gastado miles de miles de millones de pesos tratando de contrarrestar esta condición, pero, pese a todos, curiosamente, todo resultó al revés: los pobres han aumentado.
Recientemente la ONU alerto al gobierno Federal “que la reducción de la pobreza sin un crecimiento económico y nuevos empleos es una ilusión”.
Y eso es cierto: nuestro gobierno, como casi todos los gobiernos del mundo no hacen caso del proverbio chino: “NO ME DES DE COMER. ENSEÑAME A PESCAR” y proporcionan a los llamados pobres despensas, apoyos-subsidios, becas, etc., pero no se generan las condiciones suficientes para la creación de sufi8cientes empleos, firmes, bien pagados y con prestaciones de ley. Esa es la clave: trabajo, trabajo y más trabajo.






















