Confieso mi admiración por el personaje histórico de Nelson Mandela. Sus logros y el papel que ha representado como líder y estadista traspasan las fronteras de su país, porque defiende valores universales.

Mandela es todo un manual sobre liderazgo. A continuación transcribo algunos de sus principios y máximas que invitan a una profunda reflexión:

## Los logros que obtenemos requieren del trabajo y ayuda de otros

## La fortaleza de carácter no es incompatible con la sensibilidad

## Un líder no puede –jamás- ser impuntual

## Antes de reunirte con una persona averigua todo lo posible sobre ella y fíjate en los detalles

## Un líder es un seductor

## Prefiere convencer a ordenar, pero si hay que ordenar, se ordena

## Los que le conocieron dicen: “Después de reunirte con él, quiere que te vayas con la sensación de que se han cumplido todas tus expectativas”

## Defiende lo que cree que es justo con firmeza e inflexibilidad

## Optimista, seguro de sí mismo, generoso y divertido

## Dominio de sí mismo, disciplina para servir y compasión con la fragilidad humana

## Coraje es no dejar que el miedo te pueda

## Mantener e irradiar la calma en situaciones tensas, si pierdes la calma pierdes la situación

## Los momentos de arrebato o de respuestas apasionadas, deben ser deliberados, nunca espontáneos

## Trata a todo el mundo -sea cual sea su rango o estatus- con el respeto y cortesía que le darías a un dignatario

## Maneja tus estados emocionales de manera que tengas el apropiado para cada situación

## Da respuestas claras, completas y explicativas

## Los líderes no solo deben liderar, es necesario que se les vea liderar

## Un líder debe estar dispuesto a hacer las tareas que hacen los demás, no hay nada indigno en un líder

## Cuando te enfrentas a lo inevitable ¿por qué esperar?

## Es de sentido común cambiar de opinión si las circunstancias cambian

## Un líder debe buscar el consenso, pero si no es posible, ha de tomar la iniciativa

Pero su gran lección fue que Mandela dio forma a su carácter y temperamento, no nació con él.